24/01/2026
No escribo esto desde el enojo solamente, sino también desde la responsabilidad que hay que tener en estos casos.
Adjunto pruebas y conversaciones donde queda claro que un perro no se recupera de una bichera grave con una sola pastilla, y que aun así, después de haber ido al lugar esa misma mañana, no se publicó ningún pedido de tránsitorio ni de ayuda, dejándolo en el mismo lugar.
Sé muy bien que el trabajo de las ONG es desgastante, que no dan abasto, que reciben mensajes todos los días y que no siempre se puede llegar a todo.
Pero este no era un caso para dejar así, y la bichera era lo menos grave de todo lo que tenía, según los estudios que se le realizaron.
Ese día el perro no podía caminar, se paraba y no tenía estabilidad, estaba tomado por la bichera, débil y claramente enfermo. Ir, darle agua, comida, una pastilla simparica y dejarlo ahí, no es asistencia. Y enoja porque tienen los recursos.
Lo que más duele y enoja es que se conozcan como “ONG de San Carlos”. Porque si ves un animal en ese estado y lo dejás en el lugar, eso habla por sí solo.
También es triste cuando se miente u oculta información para quedar bien, mientras un animal sigue sufriendo.
Hablar de esto no es atacar, es marcar un límite.
Los animales no pueden hablar por sí solos, hoy lo hago yo por este viejito que la luchó hasta lo último.
Y en situaciones así, mirar para otro lado también es una decisión.
Me quedo tranquila sabiendo que no soy la única persona que piensa así, y que cada vez somos más quienes creemos que ser rescatista implica responsabilidad real, no solo decirlo.