24/07/2021
☑️ SUPERVISIÓN: Hay que acompañar al cachorro al lugar donde queremos que orine o defeque con una frecuencia que se adapte a sus necesidades. Para no ser demasiado exigentes, debemos aplicar el siguiente principio:
Se ha estudiado que un cachorro es capaz de aguantar sin orinar o defecar un número de horas igual a los meses que tiene, más una. Eso quiere decir que, para un perro de dos meses, por ejemplo, deberíamos hacer la siguiente suma:
🔸2 meses + 1h = 3 horas
Para uno de tres:
🔸3 meses + 1h = 4 horas
☑️ ANTICIPACIÓN: Además de llevarlo a orinar y defecar cada X horas, deberemos anticiparnos. El cachorro tendrá ganas de eliminar, sobre todo:
🔸Después de dormir
🔸Después de comer
🔸Después de jugar
Habrá que acompañarlo al lugar adecuado tras esas tres acciones.
La idea es intentar que el cachorro se “equivoque” y elimine donde no corresponde el menor número de veces posible. Hay que conseguir que casi siempre acierte porque, cuando lo haga, recibirá un premio y eso reforzará la conducta.
☑️ POR LA NOCHE: Probablemente, el cachorro no podrá aguantar toda la noche sin eliminar, así que habrá que habilitar una zona restringida con papel de diario a la que pueda acceder mientras nosotros dormimos.
Además, durante la noche será recomendable:
🔸Restringir el agua (siempre que nuestro veterinario no nos indique lo contrario).
🔸Darle de cenar al cachorro entre tres y cinco horas antes de ir a dormir.
☑️ NO CASTIGAR: castigando, podríamos tener luego problemas de muchos tipos (que el cachorro nos tenga miedo, que se acostumbre a responder al castigo con agresividad, que entienda que no puede orinar o defecar en nuestra presencia porque le vamos a reñir y, entonces, cuando salgamos con él a la calle tampoco quiera hacerlo si estamos delante…). En cualquier caso, el castigo no es necesario. Los cachorros aprenden rápido y sólo hay que tener un poco de paciencia.