Es verdad que a todos nos gustaría cambiar muchas cosas que hoy en día van mal. Pero también es verdad que conseguir estos cambios es difícil por las vías a través de las cuáles no debería serlo. A nivel político resulta que tenemos la posibilidad de elegir a nuestros gobernantes cada 4 años, pero elijamos a los que elijamos su aportación a la sociedad ya sabemos que es casi nula. A nivel institucional (gobiernos europeos, organismos internacionales…) son barcos demasiado grandes con intereses muy diversos en los que todo se enquista, retrasa y frena hasta el agotamiento. Entonces solo nos queda la vía colectiva, la de la unión entre personas que están dispuestas a afrontar los problemas sin contar ni con gobiernos, gobernantes ni instituciones de ningún tipo. El reto parece difícil pero no lo es, no lo es si la gente cree en si misma como grupo capaz, a través de una actuación inteligente, de conseguir cambios importantes para todos. Hay que aparcar la ira y rabia que turbe el que debe ser un pensamiento positivo que no mine más ni nuestra moral ni nuestra autoestima. Mirar adelante con optimismo y firmeza. Tenemos motivos para quejarnos y mucho, pero todavía tenemos más motivos para luchar por todos nosotros. Y con lo segundo nos quedamos. El cambio más importante que hay que conseguir es el del TRABAJO. Un país con un paro que va camino del 30% y que supera las 5.500.000 personas sin empleo es un país absolutamente estancado y sin una sola posibilidad de progresar. Y, ¿QUÉ PODEMOS HACER PARA QUE HAYA TRABAJO? Pues resulta que somos en total casi 50.000.000 MILLONES DE PERSONAS. Cada uno de nosotros somos consumidores, por necesidad y/o por fuerza, de millones de productos y servicios. Debemos comprar para vivir (comida, vestir, vivienda, teléfono, gasolina, luz, agua…). Ello, si unimos todo lo que compramos cada uno de nosotros, nos convierte en una potencia compradora impresionante, de cientos de miles de millones de euros. Pues se trata poner esta potencia a nuestro servicio y que sea nuestra fuerza. ¿CÓMO? Pues vamos a pedir a las empresas que se involucren con nosotros. Hoy en día las empresas van cada una por su lado, intentando salvar los muebles. La consecuencia no es otra que ganan cada vez menos (las que no han cerrado o están en números rojos), siguen recortando gastos, empleos e inversión y la rueda de la economía ya no es que gire despacio, es que se ha parado por completo. Si las empresas no se dan cuenta que esto debe cambiar su forma de funcionar, su implicación social futura (la de ahora no vale, es pantomima), sus valores sociales, se irán, junto a nosotros, a la mierda. Por ello les proponemos un trato. Ni grandes técnicas económicas, ni teorías absurdas sobre mercados, ni nada de esto. Nosotros, la gente que compramos os pedimos a las empresas destinar un 30% de vuestros beneficios a crear puestos de trabajo. Empleos para vuestra propia empresa: ello os hará ser más activos para buscar nuevas oportunidades (no se trata de tener a estos nuevos empleados cruzados de brazos porque no hay trabajo) de negocio y ser proactivos. Nosotros a cambio, os vamos a comprar vuestros productos y os vamos a ser fieles. Somos muchos y ello puede hacer aumentar vuestra facturación, volumen de negocio, imagen, compensará en parte o en total los beneficios que dedicareis a generar empleo y, sobretodo, contribuir a volver a mover la rueda. Si vuestro pensar es que esto es malo para vosotros y no vais más allá es que no habéis entendido nada. Si sois esta empresa no os queremos con nosotros. Si sois una empresa inteligente, con visión de futuro y de las imperiosas necesidades presentes, os queremos con nosotros. Y recordad que vais a salir ganando con ello. La gente estaremos para siempre con vosotras. Para todos nosotros, personas que queremos cambiar las cosas, formar parte de esta propuesta nos supone una implicación a algo que quiere contribuir a un cambio muy grande. Debemos darnos de alta como usuarios en www.vamosacambiarlascosas.com, ya que como más seamos más empresas van a estar con nosotros. No es lo mismo decir a una empresa que dedique el 30% de sus beneficios a crear empleo y que 2.000 personas le comprarán, que decirle que somos 1, 2, 3 o 10 millones. Una vez dados de alta solo nos queda ir mirando en la Web las empresas que estén con nosotros y comprarles sus productos (a día de hoy ya hay 11 empresas), para cumplir con el trato. Que, por ejemplo, nos queremos comprar unos pantalones, pues miramos si hay alguna empresa fabricante de ropa que esté con nosotros y si es así, se los compramos a ellos. Podemos hacer la consulta en el “listado empresas” a través de cualquier ordenador, tablet o teléfono móvil. La operativa es fácil. Lo importante es la cantidad de gente que podamos llegar a ser para que seamos capaces, entre todos, de cambiar de verdad las cosas. Progresar, recuperar la autoestima colectiva, tener una visión de un futuro próspero depende únicamente de LA GENTE. Pero debemos creerlo de verdad y tenemos una oportunidad de conseguirlo juntos. Esperamos que así sea.