10/05/2026
Gabriela de Bukele we are trying to help too... But nobody is answering our multiple messages at all levels of government! I guess we are not alone!!!
🐾 CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE NAYIB BUKELE🐾
Nayib Bukele
CASA PRESIDENCIAL
9 de mayo, 2026
Señor presidente, esta postal no es un chiste ni una simple caricatura. Es el retrato doloroso de una promesa rota. Dos perros callejeros agradeciendo “masizo” frente a un basurero resumen la contradicción de un país donde se invirtió más en imagen que en construir una política pública real y sostenida de bienestar animal.
Mientras las redes oficiales celebraban modernidad, miles de rescatistas independientes siguieron pagando con rifas, préstamos y agotamiento emocional lo que le corresponde al Estado: esterilización masiva, campañas veterinarias territoriales, control sanitario y protección efectiva de animales comunitarios y de compañía. La propaganda tuvo luces; la realidad siguió oliendo a abandono.
Hoy las crisis se acumulan como heridas abiertas. Rescatistas reportan animales desaparecidos durante obras y megaproyectos, colonias enteras sin acceso a jornadas veterinarias, refugios saturados, brotes sanitarios y la amenaza creciente del gusano barrenador en comunidades donde ni siquiera existe atención básica constante.
Mientras tanto, instituciones y proyectos anunciados con bombos mediáticos —IBA, Chivo Pets y otros programas— han demostrado ser insuficientes frente a la magnitud nacional de la emergencia. El resultado es un país donde mujeres rescatistas cargan sobre sus hombros el trabajo invisible que debería articularse desde políticas públicas transparentes y con presupuesto real. Un esfuerzo nacional sostenido por voluntariado exhausto no puede seguir llamándose éxito.
La postal también denuncia algo más profundo: la desconexión entre el relato oficial y la vida cotidiana en las comunidades populares. Allí donde el concreto avanza y los árboles desaparecen, también desaparecen animales comunitarios; allí donde crece la basura y el calor, crecen las enfermedades, las camadas abandonadas y el sufrimiento silencioso.
Los animales no entienden de discursos ni de tendencias digitales. Necesitan agua, alimento, vacunas, refugio y compasión. Y cuando un país falla incluso en proteger a los seres más indefensos, queda al descubierto una fractura ética que ninguna campaña publicitaria puede ocultar.
Desde nuestro proyecto invitamos a la ciudadanía salvadoreña, dentro y fuera del país, a compartir esta postal y esta reflexión en las redes sociales de CAPRES y del presidente Nayib Bukele. No como acto de odio, sino como memoria viva y exigencia colectiva. Porque defender a los animales también es defender la salud pública, las comunidades y la humanidad misma. Que cada publicación recuerde algo simple y poderoso: un país verdaderamente moderno no se mide por su vitrina digital, sino por cómo cuida a quienes no tienen voz.
Equipo Patitas Cansadas El Salvador
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