29/05/2026
Hay clientes que llegan… y hay otros que, sin uno darse cuenta, se convierten en amigos. Personas que te tratan con un cariño genuino, que tienen detalles hermosos contigo, que te reciben con amor y logran dejar una huella profunda en tu vida.
Hoy me toca despedirme de una de esas personas especiales: Alicia.
Todavía no puedo creer su partida. Me tomó completamente por sorpresa. Siempre me recibía con un abrazo fuerte, con una sonrisa hermosa y con palabras llenas de cariño. Siempre encontraba la manera de hacerme sentir querida y especial… y nunca faltaban sus dulces y chocolates japoneses para regalarme.
Qué difícil es enterarme de que ya no estará aquí.
Pero aun dentro del dolor, solo puedo decir gracias. Gracias por tanto cariño, tanta bondad y tantos momentos lindos. Fue un verdadero privilegio haber coincidido con ella en esta vida, en este pedazo de tierra y en esta época.
De verdad la voy a extrañar muchísimo. Que descanse en paz, Alicia.