05/03/2022
Para muchos las 2.340 especies de mantis existentes en el mundo son consideradas por su extraño aspecto insectos alienígenas. Extrañas criaturas fuente de inspiración para la ciencia ficción.
Y es que la relación entre estos insectos y el ser humano siempre ha sido contradictoria. Igual despiertan la admiración y curiosidad que provocan miedo y desconfianza.
Habitualmente se les presenta como animales peligrosos y venenosos a pesar de ser totalmente inofensivos.
Por el contrario son seres beneficiosos, ya que devoran gran cantidad de otros insectos. Son también los únicos animales conocidos que cuentan con un único oído, situado en el tórax que aunque puede escuchar, no puede saber de que dirección proviene el sonido.
Lo cierto es que la mantis religiosa es un depredador de emboscada; un carnívoro con movimientos de artes marciales y gusto por la carne viva y coleando.
Con sus largos cuellos, postura erguida, un rostro particular y una mirada directa, son decididamente carismáticas (o terroríficas) a la par que criaturas fascinantes que dominan su espacio en el mundo natural. Está dispuesta a comer casi cualquier cosa.
Son descritos como insectos delgados que se alimentan mucho y cuyo cuerpo está construido específicamente para la caza.
Además, tienen ojos relativamente grandes, brazos rápidos como el rayo y son extremadamente móviles con una cabeza giratoria (que puede girar hasta 180º).
Su ubicación geográfica principal se encuentra en las regiones tropicales y templadas y puede encontrarse en bosques o incluso en desiertos. Está bastante repartida por toda la geografía del Viejo Mundo y existen numerosas subespecies de mantis según el lugar de origen.
Como curiosidad, este animal inspiró la escena más memorable de la popular serie de animación Rick y Morty y también es el insecto oficial del estado estadounidense de Connecticut.