31/05/2026
El pelo entre las almohadillas crece sin que te des cuenta — y por eso se olvida hasta que da problemas.
Demasiado largo, retiene tierra, piedrecitas y humedad entre los dedos. En invierno, atrapa cristales de sal antihielo que el perro luego lame. En verano, acumula arena caliente y restos de asfalto recalentado. Demasiado corto, elimina el acolchado natural de la almohadilla y reduce la adherencia en suelos resbaladizos.
La forma correcta:
Usa tijeras de punta redondeada o una cortapelos con cabezal silencioso — nunca tijeras puntiagudas cerca de las almohadillas.
La longitud objetivo: el pelo debe quedar a ras del nivel de la almohadilla, sin sobresalir.
Trabaja pata por pata, separando suavemente los dedos para ver el espacio interdigital.
Si tu perro resbala en las baldosas de casa, suele ser la primera señal de que el pelo está demasiado largo.
En verano, evita pasear sobre asfalto en las horas de más calor — si la superficie quema tu mano al apoyarla cinco segundos, quema sus almohadillas.
Después de cada paseo invernal por zonas con sal, aclara las patas con agua templada para eliminar los residuos.
El pelo interdigital tiene una función — protege la piel fina entre los dedos. El objetivo no es eliminarlo, sino mantenerlo a la longitud adecuada.
Un perro que se lame las patas repetidamente después de los paseos merece que se revise ese espacio primero 🐾