12/05/2026
Old but gold ✨
Caso: Bartolito 🐰
Tras una pelea con otra coneja, donde aparentemente no presentaba ningún rasguño visible, Bartolito empezó a mostrar decaimiento e inapetencia. Llegó a consulta y tratamos la hipomotilidad gastrointestinal, pero como siempre resaltamos, esta condición casi siempre es secundaria a otro problema de fondo.
Durante la exploración física encontramos un agrandamiento bastante considerable de los ganglios linfáticos y del abdomen.
Las mordeduras entre conejos pueden ser muy traicioneras, ya que aunque externamente parezcan pequeñas o inexistentes, pueden introducir bacterias profundamente y desencadenar infecciones severas. En el caso de Bartolito, la infección empezó a diseminarse a través de los ganglios linfáticos, formando múltiples abscesos en ganglios y tejido subcutáneo de miembros y abdomen.
En conejos, los abscesos suelen contener material purulento muy espeso, por lo que el tratamiento requiere drenaje quirúrgico, curaciones constantes y manejo médico intensivo.
El tratamiento de Bartolito fue largo. Inició con una cirugía de drenaje de abscesos y posteriormente requirió curaciones cada 24 horas.
Hoy Bartolito goza de buena salud, es un conejito precioso y, probablemente, aprendió que ya no debe pelearse 💚