08/06/2017
Cómo educar tu perro.
¿Piensas traer un perro nuevo a tu vida?
¿Preferirías que tu perro actual se comportara mejor?
¿Te gustaría educar a tu perro para que satisfaga tus necesidades en lugar de que satisfaga las suyas propias?
El mejor método es acudir a clases para perros impartidas por un entrenador profesional, pero no están al alcance de todos. Los siguientes consejos son un buen inicio para educar a tu compañero canino. Existen muchas filosofías y métodos para educar a un perro, por eso debes informarte y aprender lo que funciona para ti y tu mascota.
1. Preparación para educar a un perro.
Elige a un perro que se ajuste a tu estilo de vida. Después de siglos de crianza, el perro moderno es una de las especies más variadas de animales en el planeta. Si bien es probable que haya un perro para cada estilo de vida, no todos ellos encajarán con tus necesidades específicas. Por ejemplo, si te gusta relajarte, no adquieras un Jack Russell terrier, conocido por su ladrido constante y su gran energía.[2] En su lugar, tal vez sea mejor un bulldog que prefiere más acurrucarse en el sofá durante todo el día.[3] Infórmate sobre las personalidades y los requisitos de cuidado para diversas razas. Pregúntales a los dueños de perros acerca de la personalidad de las razas.
Dado que la mayoría de los perros viven de 10 a 15 años, tener uno es un compromiso a largo plazo. Asegúrate de que el carácter de la raza encaje con tu estilo de vida.
Si aún no has formado una familia, piensa en si tendrás niños pequeños en la casa durante la próxima década. Algunas razas no son recomendables para los hogares con niños.
2.No adquieras un perro hiperactivo. Sé honesto contigo mismo con respecto a la compatibilidad del perro que quieras tener dentro de tu estilo de vida. No consigas a un perro que necesite mucha actividad solo porque quieres un motivo para tener un estilo de vida más saludable. Si no puedes seguir ejercitando a tu perro hiperactivo, ambos terminarán frustrándose.
Escribe las necesidades y el carácter de la raza, así como la manera en la que satisfarás dichas necesidades.
Si tienes que realizar un esfuerzo significativo para cambiar tu estilo de vida, elige un perro distinto.
3.Dale a tu perro un nombre práctico. Este tiene que aprender su nombre con facilidad a fin de que puedas mantener su atención durante el entrenamiento. Por eso, no debe tener más de 2 sílabas. El nombre también debe tener sonidos claros y fuertes que el perro pueda reconocer. Los nombres como “Fido”, “Max” o “Balto” tienen sonidos distintos que resaltan del flujo regular de habla humana que tu perro escucha.
Utiliza el nombre de tu perro con frecuencia cuando juegues con él, lo acaricies, lo eduques o necesites captar su atención.
Si tu perro te observa cuando dices su nombre, sabrás que lo ha aprendido.
Crea una relación positiva con su nombre para que siga concentrándose en ti cada vez que lo digas. Elógialo cuando responda a su nombre y prémialo.
4.Programa el tiempo suficiente para el entrenamiento. Deberás apartar de 15 a 20 minutos un par de veces al día para dedicarlos a las sesiones de entrenamiento formal. Los cachorros tienen poca capacidad de atención y se aburren con facilidad, al igual que un niño pequeño.
Sin embargo, en dichas sesiones no solo te dedicarás al entrenamiento de tu perro. El entrenamiento se produce realmente a lo largo del día al interactuar con la mascota. Aprenderá de ti cada vez que interactúen.
Los perros desarrollan malos hábitos cuando los dueños les permiten salirse con la suya en horas que no están dedicadas a las sesiones de entrenamiento.
5.Prepárate mentalmente para las sesiones de entrenamiento. Cuando trabajes con tu perro, sé entusiasta y optimista. Si haces que el entrenamiento sea divertido para él, tu perro reaccionará mejor. Recuerda que el entrenamiento no consiste en dominar a nuestras mascotas, sino comunicarnos con ellas.
6.Escoge el equipo adecuado. Una correa de aproximadamente 2 m (6 pies) de largo y un collar simple puede ser todo lo que necesites al principio, además de los bocadillos. Consulta con un entrenador para que te recomiende otros equipos, tales como un cabestro para perros, un arnés, un collar de entrenamiento hecho de metal o algún otro dispositivo. Los cachorros o los perros pequeños generalmente no necesitan un equipo tan riguroso. Por otro lado, en el caso de los perros más grandes, puede ser necesario un equipo especializado (como el cabestro) para mantener su atención.
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1.Maneja tus expectativas y estado de ánimo. No todos los días de entrenamiento serán perfectos, pero no te frustres ni te desquites con tu mascota. Modifica tu propio comportamiento y actitud para fomentar la capacidad y confianza de tu perro para aprender.
Si tu perro llega a temerle a tu mal humor, no aprenderá nada nuevo. Solo aprenderá a tener cuidado y a no confiar en ti.
Las clases de entrenamiento para perros y un buen entrenador podrán ayudarte a mejorar tu comportamiento, lo que se traducirá en éxito.
2.Ten en cuenta el carácter de tu perro. Todos los perros tienen caracteres diferentes. Al igual que los niños, las diferentes razas aprenden de manera y a ritmos diferentes. Algunos perros son tercos y te desafiarán a cada momento. Otros harán lo que sea para complacerte. Quizá necesites modificar las técnicas de entrenamiento según el carácter de tu mascota.
3.Dale recompensas inmediatas. Los perros no entienden las causas y efectos a largo plazo. Aprenden rápido, así que debes elogiarlos o recompensarlos a los 2 segundos de haberse comportado como deseas a fin de reforzar ese comportamiento. Si esperas demasiado, no asociará el premio con la acción que le pediste realizar.
Además, debes asegurarte de que el elogio sea lo suficientemente rápido para ser acertado. De lo contrario, podrías recompensar comportamientos no deseados.
Por ejemplo, imagina que le enseñas a tu perro la orden para sentarse. Se sienta por un momento, pero para cuando lo elogias y recompensas, ha comenzado a pararse. En ese caso, lo premiarás por haber hecho esto último, no por haberse sentado.
4. Considera la posibilidad de educar a tu perro con un clicker. El entrenamiento con clicker es un método para elogiar inmediatamente a tu mascota con la ayuda de un clicker. Puedes hacer sonar el clicker más rápido de lo que puedes darle un bocadillo o acariciar a tu mascota en la cabeza. Por lo tanto, el entrenamiento con clicker refuerza el buen comportamiento con la rapidez suficiente para ajustarse a la velocidad de aprendizaje de un perro. Funciona así: crea una relación positiva entre el sonido del clic y las recompensas. Con el tiempo, tu perro considerará el sonido del clicker como una recompensa misma por su buen comportamiento. Puedes aplicar este principio para cualquier orden que le des.
Haz sonar el dispositivo, luego prémialo inmediatamente. Esto creará una relación positiva con el sonido. Más adelante, ese sonido “marcará” un comportamiento como correcto para que el perro sepa que hizo algo bien.
Cuando el perro se comporte de la manera deseada, haz sonar el clicker, luego prémialo. Una vez que se haya comportado de esa manera consistentemente, podrás nombrar dicho comportamiento. Comienza relacionando la orden y el comportamiento con la ayuda del clicker.
Por ejemplo, antes de siquiera enseñarle la orden para sentarse, haz sonar el clicker, dale un bocadillo y elógialo cuando lo encuentres sentado. Cuando comience a sentarse solo para recibir el bocadillo, comienza a decir la palabra “siéntate” para hacer que se ponga en esa posición. Combina la orden con el sonido del clicker para recompensarlo. Con el tiempo, aprenderá que sentarse en respuesta a dicha orden le hará ganar un clic como recompensa.
5. Sé consistente. Tu perro no entenderá lo que quieres de él si no eres consistente. Todos los que viven con tu perro deben entender y comprometerse con su entrenamiento. Por ejemplo, si educas a tu perro para que no salte encima de las personas, no permitas que los niños lo dejen hacerlo. Esto socavará todo el entrenamiento que hayas realizado.
Asegúrate de que todos utilicen las órdenes exactas que tu perro aprenda en el entrenamiento. Él no habla español, así que no puedes decirle una palabra distinta para “siéntate”. Utilizar estos términos de manera indistinta solo lo confundirá.
Debido a que el can no hará una conexión clara entre una sola orden y una acción, su respuesta a ella será impredecible.
6.Siempre recompensa la buena acción y el buen comportamiento con elogios y en ocasiones con un bocadillo pequeño. Los bocadillos pequeños ayudarán a motivarlo para que aprenda el entrenamiento. El bocadillo debe ser pequeño, sabroso y fácil de masticar para que no interrumpa la sesión de entrenamiento ni lo llene con mucha rapidez.
Considera el tiempo que le tomará masticar un bocadillo duro en comparación con uno semihúmedo. Los bocadillos del tamaño del borrador de un lápiz son suficientes para expresar el punto positivo, pero no debes esperar demasiado para que tu perro lo coma.
7. Utiliza bocadillos de “gran valor” cuando sea necesario. Cuando le enseñes una orden difícil o importante, utiliza un premio de “gran valor” para aumentar las probabilidades de que la aprenda. Algunos ejemplos pueden ser: hígado liofilizado, trozos de pechuga de pollo asado o rebanadas de carne de pavo.
A medida que el perro aprenda la orden, elimina gradualmente estos bocadillos y dáselos según sea necesario para proseguir con el entrenamiento. Pero siempre elógialo.
8. Edúcalo cuando tenga el estómago vacío. Algunas horas antes de comenzar con el entrenamiento, no lo des tanta comida como de costumbre. Mientras más quiera el bocadillo, más se concentrará en la tarea que necesita realizar para obtenerlo.
9. Siempre termina el entrenamiento con un espíritu positivo. Aun cuando la sesión de entrenamiento no haya salido bien y tu perro no haya entendido una orden nueva, termina con algo por lo que puedas elogiarlo. Al terminar la sesión de entrenamiento con una orden que ya haya dominado, lo último que recordará será tu amor y el elogio.
10. Desalienta los ladridos. Si tu perro te ladra cuando no quieres que lo haga, ignóralo hasta que se detenga y luego recompénsalo con un elogio. A veces ladran para llamar la atención o a veces por frustración.
No le lances una pelota o un juguete. Esto solo le enseñará que si ladra, obtendrá algo que desea.
Via: Internet es.wikihow.com
Espera el proximo Post, con la segunda parte.
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