07/02/2019
Moquillo canino o distemper
El moquillo es una enfermedad vírica muy peligrosa especialmente en cachorros. Es una enfermedad producida por un virus,el distemper, que tiene una estructura muy similar al virus del sarampión humano. Es una de las enfermedades contagiosas más comunes y letales para los perros.
El moquillo afecta al aparato digestivo y al aparato respiratorio de los perros. En casos avanzandos también puede afectar al sistema nervioso.
Su capacidad de propagación es extraordinaria : la puerta de entrada del virus del moquillo canino, es la inhalación del virus (aire), de allí pasa a las amígdalas palatinas y a los ganglios bronquiales, siguiendo su recorrido hasta el torrente sanguíneo , este recorrido lo hace en aproximadamente 48 horas, distribuyéndose luego a todo el organismo. Además, posee una desarrollada capacidad de permanencia en el ambiente, lo que permite que sea una de las enfermedades víricas más contagiosas durante períodos de tiempo prolongados. Además, está muy extendida por todo el mundo.
El período medio de incubación de la enfermedad varía entre una y dos semanas, aunque se conoce la posibilidad de que tarde hasta veintiún días en manifestarse.
MANIFESTACIONES CLÍNICAS
El primer síntoma del moquillo es una secreción acuosa o con pus en los ojos. En etapas posteriores, se puede observar fiebre, secreción nasal, tos, letargo, falta de apetito, vómito y diarrea. En algunos casos, se produce un engrosamiento de la planta de las almohadillas de las patas.
De todas formas, uno de los primeros síntomas fácil de detectar es el aumento de la temperatura corporal; a su vez, aparecen transtornos gastrointestinales y respiratorios en conjunto, aunque puede darse por separado. En estados avanzados de la enfermedad puede verse comprometido el sistema nervioso del perro. En casos, pueden producirse convulsiones, espasmos o parálisis (parcial o completa)
La mayoría de los casos de perros que contraen moquillo mueren. Aquellos que sobreviven a la enfermedad suelen presentar transtornos de comportamiento causados por el daño ocasionado al sistema nervioso.
Puede ser difícil detectar el moquillo en sus primeras etapas, ya que los síntomas no siempre son muy evidentes. Podría ser que el perro parezca un poco cansado, y uno piense que es porque realizó alguna actividad física o porque hace mucho calor. En caso de duda, debe llevar a su perro al veterinario inmediatamente.
TRATAMIENTO
No existe un tratamiento que permita eliminar al virus cuando la enfermedad se ha presentado. El único tratamiento que se puede dar actualmente a perros infectados de moquillo consiste en mitigar los síntomas, evitá la deshidratación y prevenir infecciones secundarias. Llegado el caso, el veterinario puede recomendar la eutanasia para evitarle mayor sufrimiento al perro.
Además, no todos los ejemplares reaccionan igual ante una infección de este virus. Por ello, los tratamientos para erradicarla son muy diferentes. Al igual que la mayoría de las enfermedades virales, el tratamiento que se sigue es de apoyo para consolidar y fortalecer el sistema inmunológico y para prevenir la infección secundaria.
Por desgracia, por las razones de arriba ☝️ explicadas, el moquillo en la mayoría de los casos es mortal. Además, los animales que se recuperan pueden quedar con secuelas nerviosas y su recuperación es un proceso muy largo y costoso.
PREVENCIÓN
La protección más segura es la vacuna, pero desgraciadamente, la ciencia no ha inventado todavía una vacuna contra el moquillo que garantice la inmunidad del perro durante toda su vida con una sola aplicación. Se aconseja comenzar a vacunar a partir de los 45 días de edad.