El concepto es que los chaparros socialicen en un ambiente hogareño, seguro y alegre en donde se les proporcione un trato personalizado, amoroso y respetuoso y se esté al pendiente de sus necesidades. Asegurarnos de que coman bien todos los días, de su estado de salud, anímico y mental es nuestra misión de cada día. Se divierten con juegos, paseos, musicoterapia, masaje anti estrés, sesiones de te
le, gozan acompañándonos en las actividades propias de una casa y duermen en habitaciones en sus camitas o en mi cama cuando están muy consentidos y son muy pequeños. Muchos clientes nos comentan que los ven tan felices que creen ya no quieran regresar a casa y eso nos pone muy contentos. ¡Bienvenidos chiquitines!