19/11/2025
El timpanismo
El timpanismo en el ganado es algo que todo ganadero debe saber manejar, porque cuando aparece, cada minuto cuenta. Básicamente, se trata de una acumulación de gases en el rumen que el animal no puede expulsar. Es como si se le inflara el costado izquierdo y la presión interna le impidiera respirar bien. Si no se actúa rápido, el animal puede morir asfixiado.
Las causas más comunes suelen ser por la alimentación. Por ejemplo, cuando las vacas se meten a comer leguminosas frescas como trébol, kudzu o alfalfa, sobre todo si están húmedas o después de una lluvia en un verano, los gases se forman rápido y no logran salir. También pasa cuando se les cambia la dieta de forma brusca, o cuando consumen mucho pasto tierno despues de una temporada seca, pastos sin suficiente fibra. Incluso un trozo grande de yuca, un mango, una zanahoria, una naranjas o papa puede quedarse atorado en el esófago y provocar lo mismo.
Para prevenirlo, lo mejor es evitar que los animales entren al potrero con el estómago vacío. Es preferible darles un poco de heno o fibra seca antes, así el rumen trabaja mejor. También hay que evitar soltarlos en pastos muy verdes con poca fibra después de una sequia. Y si uno sabe que el potrero tiene leguminosas, se puede usar algún antiespumante preventivo, como aceites vegetales o productos comerciales que ayudan a que los gases salgan con más facilidad.
Ahora, si llega a pasar, hay que actuar según la gravedad. Si el animal todavía está de pie y no se ve tan comprometido, se puede intentar caminarlo un rato o introducir una sonda por la boca hasta el rumen, para liberar el gas. Si el problema es por espuma dentro del rumen, se le puede administrar un poco de aceite vegetal diluido en agua tibia por la sonda, para que la espuma se disuelva y los gases salgan.
Pero si el caso es grave, si el animal está jadeando, echado o con el lado izquierdo demasiado hinchado, ahí no hay tiempo que perder. Es cuando se recurre a la trocalización, que es un procedimiento de emergencia para salvarle la vida. Se utiliza una herramienta llamada trocar, que es una especie de tubo metálico con una punta afilada. Se desinfecta la zona del costado izquierdo, detrás de la última costilla, y se introduce el trocar directamente hacia el rumen. Cuando se retira el punzón interno, el tubo queda abierto y los gases salen a presión. En cuestión de segundos el animal empieza a respirar mejor.
Eso sí, este procedimiento debe hacerlo alguien que sepa, porque si se aplica mal puede causar infecciones o dañar órganos internos. Después de liberar el gas, se puede aplicar algún producto que ayude a estabilizar el rumen y se desinfecta bien el sitio de la punción.