02/08/2025
Garfield felino macho 5 meses de edad positivo a leucemia felina y se sospecha presencia de linfoma (parece ser linfoma multicéntrico) donde la característica principal es que todos los nódulos linfáticos de su cuerpo están reactivos (aumentados de tamaño).
El virus de la leucemia felina FeLV es una de las enfermedades infecciosas más comunes en los gatos, este virus suele ocasionar cáncer o anemia, entre otras afecciones ya que afecta al sistema inmune.
Durante las primeras fases de la infección, es normal que los gatos no muestren ningún signo de enfermedad. Sin embargo, con el tiempo (semanas, meses o incluso años) la salud del gato infectado se va deteriorando de forma progresiva, e incluso puede presentar otros síntomas de enfermedades derivadas. Los signos pueden incluir:
* Pérdida de apetito y progresivamente bajan de peso
* Trastornos neurológicos: comportamiento diferente al habitual
* El pelaje comienza a perder calidad
*Abultamiento del cuello: ganglios linfáticos agrandados
* Pérdida de color en encías y otras mucosas
* Abortos y fallos reproductivos en el caso de las hembras
* Inflamación de las encías (gingivitis) y de la boca (estomatitis)
* Infecciones en la o***a, en la piel
* Diarrea
* Fiebre
* Cambios en el aspecto normal del ojo
* Dificultad para respirar
En la actualidad no existe una cura definitiva para el virus. Los tratamientos para gatos positivos son para controlar los signos clínicos que van presentando como recetar antibióticos para infecciones secundarias bacterianas como consecuencia de la baja de defensas o transfusiones de sangre en caso de anemia grave por poner algún ejemplo.
Una forma segura de proteger a los gatos del virus de la leucemia felina es tenerlos vacunados y evitar su exposición a gatos infectados. Se recomienda mantener a los gatos sanos lejos de gatos potencialmente infectados, ya que el virus se transmite por la saliva, o***a, sangre y heces, evitar peleas o que utilicen el mismo comedero y bebedero.
En cuanto al linfoma podemos decir que es un tipo de cáncer maligno que se forma a partir del crecimiento de un determinado tipo de células llamadas linfocitos.
Existen dos grupos de linfomas en gatos en función de la asociación o no de los mismos a la infección por virus de la leucemia felina (FeLV). Lo más habitual es que los linfomas en gatos inducidos por este virus tiendan a aparecer en gatos jóvenes, mientras que los linfomas no relacionados con FeLV se dan con más frecuencia en gatos mayores.
Los linfomas en gatos se clasifican según su localización anatómica en:
-Linfoma en gatos de mediastino (timo)-
Más habitual en gatos jóvenes de menos de 2 años de edad, con predisposición de las razas siamés.
Este tumor se desarrolla a partir de los ganglios linfáticos del mediastino y glándula del timo, que se encuentran en la parte frontal del pecho, delante del corazón.
Son tumores que pueden crecer mucho en la parte delantera de la cavidad torácica comprimiendo los pulmones y el esófago.
Como síntomas que observamos en los gatos, están la dificultad respiratoria, regurgitación del alimento, dificultad para tragar.
-Linfoma en gatos gastrointestinal-
Se produce en gatos de mediana edad o mayores normalmente entre los 6 y 9 años de edad.
Puede afectar a cualquier parte del tracto gastrointestinal; desde el estómago, al intestino delgado o intestino grueso.
-Linfoma en gatos extranodal y misceláneo-
Es un tumor bastante habitual en nuestra consulta de oncología felina y suele afectar a gatos de entre 5 a 9 años.
Estas variantes de linfoma felino engloban todas aquellas formas que no implican el tracto gastrointestinal ni los tejidos o ganglios linfáticos.
Las zonas más afectadas son el sistema nervioso, los riñones, la piel y la cavidad nasal.
-Linfoma en gatos multicéntrico-
Es una forma de linfoma menos común en gatos, afectando a gatos más jóvenes de entre 3 a 5 años de edad y suele estar asociado a infección por FeLV.
Los gatos afectados suelen presentar linfomas en más de un sitio e implicar varios ganglios linfáticos.
Por debajo de la mandíbula, detrás del hombro, en la ingle, en la parte trasera de la pierna, así como en órganos internos.
Todos ellos se caracterizan por presentar bultos prominentes en las zonas descritas anteriormente y los gatos afectados están apáticos, no comen y pierden peso.
El diagnóstico puede ser por medio de estudios de sangre, ecografía, rayos x, realización de biopsia etc para poder determinar la localización del tumor.
Existen tratamientos quimioterapeutico para el linfoma en gatos la mayoría con buenos resultados, pero todo dependerá del grado y localización del linfoma si está o no relacionado al virus de leucemia felina y la respuesta del paciente con respecto al tratamiento.