04/12/2017
¿POR QUÉ ALGUNOS ANIMALES NO PUEDEN VOMITAR?
Diversos mecanismos fisiológicos impiden que algunos animales puedan vomitar (caballos roedores, conejos, etc) algunos de estos mecanismos son:
El diafragma tiene dos músculos, el crural y el dorsal, y el esófago pasa a través del hiato esofágico, de modo que cuando se contrae el diafragma el esófago se cierra. Durante el vómito, la actividad de estos dos músculos diverge. La sección dorsal se contrae, ejerciendo presión sobre el estómago, mientras que la región crural se relaja, permitiendo el paso del contenido del estómago al esófago.
En animales que no pueden vomitar, esto no ocurre así. Los dos músculos se contraen o se relajan al mismo tiempo impidiendo el vómito.
En animales que vomitan, el esfínter esofágico se abre gracias a la acción del músculo longitudinal del esófago.
Muchos animales que no vomitan tienen un pequeño y débil músculo longitudinal no estriado donde se une al estómago. Este músculo es demasiado débil para abrir el esfínter y permitir la salida del contenido del estómago.
Las especies de animales que vomitan tienen un “centro del vómito” en el tronco cerebral, que consiste en varios núcleos interconectados que coordinan todos los músculos involucrados en el vómito. Los animales que no vomitan, tienen los núcleos cerebrales y el sistema muscular utilizado para vomitar, pero carecen de las conexiones necesarias que se requieren para su coordinación.
Ya que muchos animales son incapaces de vomitar algunos han desarrollado alternativas a los vómitos: como la “pica” o el consumo de sustancias no nutritivas, es decir cuando unos de estos animales siente nauseas, puede tragar arcilla o madera o alguna otra sustancia, que pueda ayudar a diluir el efecto del malestar estomacal.