17/05/2026
Hoy queremos compartir una noticia muy triste.
Hace tiempo recogimos a un pitbull café, ya viejito y muy flaquito. Había sido abandonado y vivía en la calle, donde otros perros lo aporreaban y lo alejaban de todos lados. Lo llevamos al refugio con la esperanza de que por fin pudiera conocer lo que era sentirse seguro, querido y en casa.
Pasó sus días esperando una oportunidad.
Esperando una familia.
Esperando un hogar que nunca llegó.
Hoy amaneció sin vida. No estaba enfermo, no pasó ningún accidente… simplemente se fue. Y duele mucho pensar que se fue esperando ser amado por alguien después de haber sido abandonado.
Aunque en el refugio tuvo comida, cuidados y cariño, ningún refugio reemplaza el calor de una familia. Ellos también sienten, también esperan, también sueñan con pertenecer a alguien.
Ojalá esta historia nos haga reflexionar sobre la importancia de adoptar, especialmente a los perritos adultos, viejitos y a los que ya nadie voltea a ver. A veces creemos que “todavía hay tiempo”, pero para muchos de ellos el tiempo se acaba esperando.
Hoy él ya descansa.
Y aunque nos duele no haber podido darle el final que merecía, esperamos que al menos haya conocido un poco de amor antes de partir. 🕊️🐾