04/08/2026
CASOS CLÍNICOS
Úlcera corneal simple secundaria a traumatismo por arañazo de gato
Historia clínica
Paciente: Canino raza Husky Siberiano
S**o: Macho
Edad: 6 meses
Motivo de consulta:
Paciente presentado a consulta debido a una marcada incomodidad en el ojo derecho.
El tutor refiere que desde hace varios días ha observado lagrimeo excesivo, enrojecimiento ocular y que el paciente intenta rascarse constantemente el ojo afectado con su extremidad anterior.
Durante la anamnesis, el propietario comenta que cuatro días antes de la consulta el cachorro fue agredido por un gato, sospechando que recibió un arañazo en la región del rostro.
Durante la exploración oftalmológica se evidenció dolor ocular, blefaroespasmo, hiperemia conjuntival y abundante epífora, por lo que se realizó el Test de Fluoresceína, obteniendo un resultado positivo compatible con una úlcera corneal simple.
Se instauró tratamiento médico específico para proteger la córnea, controlar el dolor y prevenir infecciones secundarias. Durante las revisiones posteriores, el paciente presentó una evolución clínica favorable, observándose una adecuada cicatrización de la lesión corneal y recuperación de la función ocular.
Aprendizaje del caso
Las lesiones oculares ocasionadas por arañazos durante peleas entre perros y gatos pueden parecer leves al inicio, pero tienen el potencial de evolucionar rápidamente hacia úlceras corneales, infecciones profundas e incluso pérdida permanente de la visión si no reciben atención veterinaria oportuna.
Ante cualquier signo de lagrimeo excesivo, enrojecimiento ocular, dolor, sensibilidad a la luz o cuando una mascota mantiene el ojo cerrado, es indispensable acudir inmediatamente al médico veterinario.
Evitar enfrentamientos entre mascotas, supervisar sus interacciones y atender de forma temprana cualquier traumatismo ocular son medidas fundamentales para preservar la salud visual y prevenir complicaciones mayores.