13/04/2026
¿Tu gato se va a la calle?
La mayoría de las personas responde que no, pero cuando empiezas a obtener mejor la información resulta que te dicen: “solo sube al techo”, “solo sale en la privada, no se aleja”, “solo se sube a la barda”.
Entonces no, no es que no salga. Sí tiene acceso al exterior.
De hecho, la pregunta ideal no es si tu gato se va a la calle. La pregunta correcta es: ¿tu gato tiene acceso a exteriores no controlados?
Y eso cambia completamente el enfoque.
Un gato hogareño puede recorrer de 300 m hasta 1 km en sus salidas con los “cuates”. Mientras que un gato tipo street fighter, de esos que de repente llegan a tu casa, se puede desplazar kilómetros.
Cuando tu médico veterinario te hace esta pregunta no es por curiosidad. Está tratando de confirmar la necesidad de pruebas como sida o leucemia felina, o incluso la presencia de la enfermedad según el cuadro clínico. También permite decidir sobre la aplicación, refuerzo o suspensión de algunas vacunas.
Un gato con acceso a exteriores no controlados tiene mayor riesgo de exposición a parásitos, peleas, traumatismos y enfermedades infecciosas. También existe el riesgo zoonótico: puede traer pulgas o enfermedades graves como rabia.
En muchos casos, estos gatos no están correctamente vacunados ni protegidos contra parásitos externos. Salen, basurean, tienen contacto con otros animales y luego se suben a tu cama o a tus muebles.
Entonces la pregunta no es si el gato es sucio. La pregunta es si el manejo es responsable.
El animal no deja de ser animal.
Y otro punto importante: que un gato esté castrado o esterilizado no significa que ya no se va a la calle. Cuando un gato sigue buscando salir, en muchos casos el entorno es pobre en enriquecimiento.
Así que la próxima vez que te hagan esa pregunta, piensa bien tu respuesta. De eso dependerá la salud de tu gato y de las personas con las que convive.
En consulta lo vemos todos los días: muchos dicen que no salen, hasta que empiezas a preguntar mejor.
Texto tomado de la Dra. Gloria Cortez