16/05/2026
En Poder Canino creemos que la educación y el bienestar también empiezan en los detalles sencillos del día a día. Temas como el corte de uñas, la manipulación correcta, el uso del bosal, el paseo o la limpieza no deben ser momentos de miedo ni de lucha para el perro.
Si tu perro no se deja cortar las uñas, no necesariamente es “terco”, “dominante” o “mal portado”.
Muchas veces tiene miedo porque alguna vez sintió dolor, lo sujetaron a la fuerza, le cortaron de más, no fue acostumbrado desde cachorro o simplemente no entiende por qué alguien quiere agarrarle una zona tan sensible como sus patas.
Para un perro, sus patas son defensa, equilibrio y seguridad.
Por eso, cuando lo obligas, no aprende a confiar… aprende a defenderse.
Puede jalar la pata, esconderse, gruñir, temblar, jadear o incluso intentar morder.
Y no lo hace por malo.
Lo hace porque su cerebro le dice: esto puede ser peligroso.
Muchos problemas durante el corte de uñas vienen del miedo, el estrés, la manipulación forzada y experiencias negativas previas. Por eso, la solución correcta no es someterlo… es adaptarlo.
Puedes intentar esta opción :
Primero: tocar la pata sin cortar.
Después: premiar la calma.
Luego: presentar el cortaúñas sin usarlo.
Más adelante: tocar la uña con la herramienta.
Finalmente: cortar solo una puntita y terminar antes de que se estrese.