26/01/2026
Hoy me toca despedirte, mi amada Ñokis, aunque mi corazón aún se resista a aceptar que ya no estás aquí. Todo se siente irreal, como si el tiempo se hubiera detenido justo en el momento en que te fuiste. Me duele el alma, me tiemblan los pensamientos y mi mente sigue preguntando por qué… pero sé que esas respuestas nunca llegan cuando más se necesitan.
Lo único que permanece claro es el amor que compartimos.
Ese amor puro, noble y sin condiciones que tú me regalaste cada día. Fuiste mi maestra silenciosa, mi compañía perfecta, mi consuelo en momentos duros y la luz más dulce en mis días grises. Gracias a ti aprendí a amar más profundamente, a cuidar mejor, a convertirme en mamá multiespecie y a entender el verdadero significado de la presencia.
Hoy te digo adiós con el corazón roto, pero también con gratitud infinita.
Gracias, mi Ñokis, por los años de alegría, por las risas, por cada mirada tierna, por tu compañía fiel y por enseñarme a ser una mejor persona. Siempre serás esa parte de mí que nadie podrá reemplazar.
Te llevaré en mi mente, en mis pasos y en mi corazón para siempre.
Descansa, mi niña hermosa. Aquí en la tierra quedo yo, honrando tu vida, tu amor y todo lo que dejaste en mí.
Hasta siempre, Ñokita. 🤍🐶🕊️