31/01/2012
¿Sabes cómo podemos diagnosticar y dar tratamiento a los pacientes que tienen cáncer?
A menudo, se presupone la presencia de una neoplasia en base a la historia clínica y el examen físico de la mascota. Para la confirmación de la presencia de una neoplasia puede ser necesaria la realización de pruebas adicionales como radiografías, estudios de sangre y ultrasonido. Sin embargo, en la mayoría de los casos se requiere de una biopsia, que consiste en tomar una pequeña porción de tejido de la neoplasia para someterla a examen microscópico (histopatología), estudio usualmente necesario para confirmar el tipo y grado de severidad, si se trata de una neoplasia benigna a una agresivamente maligna. También pueden ser necesarias biopsias adicionales de otros tejidos, como ganglios linfáticos, para determinar si una neoplasia maligna (cáncer) ya se ha diseminado. Cada tipo de neoplasia requiere una atención individualizada y puede requerir una combinación de terapias de tratamiento tal como, cirugía, quimioterapia.
La salud integral de su mascota también es de suma importancia y su Médico Veterinario puede recomendarle cambios en la alimentación u otras alternativas para ayudar a que su mascota responda mejor al tratamiento. Una vez que usted tiene un diagnóstico, su Médico Veterinario recomendará la mejor opción de tratamiento(s), para su mascota y los riesgos y efectos secundarios asociados con cada opción.
El control del dolor también es una parte integral del tratamiento. Algunas neoplasias pueden curarse, pero el manejo de otras tiene como finalidad, tanto disminuir la propagación del cáncer como proveer alivio y prolongar la vida de su mascota por el mayor tiempo posible. Los factores más importantes que determinan el éxito del tratamiento son la detección y diagnóstico tempranos de la enfermedad.