15/01/2026
Tu cachorro pierde 28 dientes en unos meses y tú nunca encuentras ni uno solo.
No es magia. Es biología extraordinaria.
Los cachorros nacen sin dientes. Entre las 3 y 8 semanas de vida, erupcionan 28 dientes de leche (deciduos), y cualquiera que haya sido mordido por un cachorro sabe que son afilados como agujas. Esos diminutos colmillos pueden pinchar la piel humana con facilidad. Y, durante el destete, esa dentición les ayuda a pasar de la leche a alimentos más sólidos.
Entre los 3 y 7 meses de edad, esos dientes comienzan a aflojarse y caer, reemplazados por 42 dientes permanentes adultos. Es un proceso llamado exfoliación dental que ocurre gradualmente, diente por diente.
Aquí está lo curioso: casi nunca encontrarás esos dientes caídos.
¿Por qué? Los cachorros a menudo se los tragan.
Mientras mastican su comida, juguetes o incluso tus muebles, los dientes flojos se desprenden y caen dentro de la boca. Y al seguir masticando o tragando, se van con la comida. En la gran mayoría de casos, esto es inofensivo.
Ocasionalmente, podrías encontrar uno en su cama, alfombra o juguete: son diminutos, blancos y afilados. Algunos dueños los guardan como recuerdo.
Si notas sangrado leve en encías, babeo, masticación intensa o cambios temporales de apetito entre los 4–6 meses, tu cachorro está atravesando la dentición. Ofrece juguetes seguros y, si le alivian, fríos (incluso refrigerados), evitando objetos demasiado duros.
Y por eso, incluso en animales silvestres, rara vez “aparecen” dientes de leche por ahí: se pierden en el ritmo normal de comer y masticar.