10/10/2022
El buen uso de un collar de ahorque 😁
Nota: Todos los comentarios a favor de métodos que se consideran aversivos o dañinos para el perro serán eliminados. En Laurazor no nos interesa debatir a favor del uso del collar de ahorque. Lo consideramos maltrato.
¿Tienes un collar de ahorque? ¡Léenos para que aprendas a darle un buen uso!
Los collares de ahorque pueden ser usados para muchas cosas: como cadena para atar una valla, como colgador de macetas, para colgar el papel sanitario... También podemos simplemente deshacernos de ellos y botarlos directamente en la basura.
Hay un lugar donde nunca debes usar un collar de ahorque: en el cuello de tu perro.
Los collares de ahorque: ahorcan. También se llaman collares de estrangulación, porque estrangulan. Hay quien le llama "collar de adiestramiento" porque lo usa para adiestrar a su perro. Es una "herramienta" que surgió para adiestrar perros hace cien años. Los militares la diseñaron para causar dolor y asfixia, así, al dar un tirón, los perros se veían forzados a obedecer. Estos son los métodos tradicionales de trabajo: el perro aprende a hacer lo que los humanos quieren para evitar el dolor, el estrés y el miedo. Porque, según los creadores de estos métodos, los perros existen para complacer al hombre. Y, si no quieren convertirse en esclavos voluntariamente, pues deberán hacerlo a la fuerza.
¿Esa es la relación que quieres establecer con tu perro? ¿Convertirlo en un esclavo?
Los collares de castigo (de ahorque, de púas, eléctricos...) Son peligrosísimos. No solo hacen daño físico y psicológico al perro, también son peligrosos para el hombre.
Cuando usas la violencia para interactuar con un perro, el perro aprende a temerte y a reconocerte como una amenaza. El miedo a una amenaza es una causa de agresividad. En otras palabras, cuando provocas dolor y asfixia a tu perro en nombre del adiestramiento, estás fabricando una bomba que puede agredir en cualquier momento. Y no será culpa suya. Él solo intenta defenderse del daño que le hacen.
Conozco entrenadores que han sido mordidos por sus perros solo por acariciarlos. Y es que una vez que causas dolor a tu perro sin justificación alguna, tu perro te quiere lejos, lo más lejos posible.
Conozco perros que revientan su collar de púas y atacan un niño o a otros perros, en un intento desesperado de lidiar con una situación de maltrato de la que no pueden escapar.
Conozco perros que rompen el collar de ahorque e intentan matar un gato. Terminan en medio de una calle transitada, cazando una presa, huyendo de aquella persona que le puso al cuello una herramienta de tortura.
Los collares de ahorque no son seguros, no hacen bien y no resuleven ningún problema al perro.
¿Tienes un collar de ahorque? Dale un buen uso: ata una valla, cuelga una maceta o el papel sanitario. Pero nunca, por ningún motivo, lo uses en el cuello de tu perro. No es necesario, ni sano. No sirve para la rehabilitación ni gestión de ningún perro, no importa lo agresivo que sea, no importa si te dicen que es dominante o si parece incontrolable.
El conocimiento sobre la conducta canina siempre será una mejor herramienta que un collar de castigo.
y no le causes dolor en nombre de la convivencia. Tu perro es frágil y depende enteramente de ti.