01/09/2018
"Soy peluquero canino.
Soy amigo de tu perro y tu no lo sabes. Lo amo y lo cuido tanto como tú. Tu perro y yo tenemos un relación secreta. A veces viene seguido a verme, otras veces se te pasa el tiempo. Él necesita venir mínimo una vez al mes, a veces lo traes una vez al año... Y cada vez que viene lo quiero como si fuera mío por un rato. Le descubro heridas que no viste, tumores y cosas que te comento para que atiendas. Cuando regresa de vacaciones o de pensión suele traer pulgas o garrapatas, se las elimino y te comento para que apliques algún preventivo. A veces pasan días y me descubro pelos de tu perro clavados en la piel. Se cuando está triste, cuando tiene hambre, cuando tiene sed, cuando no lo cuidas bien, aunque me mientas. Se que a veces te importa más que huela bien a que este sano, soy yo quien ve a tu perro lastimado bajo la piel por tu olvido, quien le quita los nudos acumulados, las lagañas viejas y atiendo sus uñas, oidos y glandulas, soy yo quien lo trata como un príncipe. Soy yo también quien a veces lo ve crecer, y me siento orgulloso de ver lo bien que se porta porque siempre lo trato bien y aprendió que no le pasa nada. Élo y yo tenemos una relación secreta, cuando no lo ves me abraza y a veces me da besos y nos sacamos fotos y hasta posa. Él y yo somos amigos, y no puedo ver sufrir a un amigo. Soy sumamente feliz cuando veo cuánto te interesas por él. Hay veces que un perro se va para siempre y yo no pude decirle adiós, y me preguntó si al recordar su vida en los últimos momentos se habrá acordado de mí. Hay días en que me frustro porque tu perro no se dejó secar o cortar y me siento inútil, y si un amigo sufre por haber tenido malas experiencias procuro hacer que borre el pasado y disfrute el momento conmigo, yo no lo voy a hacer sufrir. A veces pasó horas desenredado y cortando nudos, secando pelo, y hay días pesados que termino exausto pero contento. Y cuando tienes que pagarme te parece caro. A veces tu perro muerde y se apena. Tengo cayos en las manos. Las cardas se clavan en mis dedos. mi espalda sufre. Tengo músculos de levantar a tu perro de 40 kg., pero nada de eso importa porque el rato que tu perro y yo estamos juntos me hace feliz y me siento importante. Se me caen las lágrimas cuando envejecen y ya no pueden sostenerse pero igual él y yo disfrutamos nuestro momento. Tu perro y yo tenemos una relación secreta y te sorprendería saber cuánto lo quiero y lo que me esfuerzo para que esté cómodo, para que quede más hermoso de lo que es. A veces soy un estilista y aveces casi un terapeuta. Bendigo el día que decidí trabajar en esta hermosa profesión.
Amo a tu perro, sufrimos dolores juntos, envejecemos juntos. Porque ese rato que tu perro y yo somos amigos, somos sólo nosotros y somos muy felices.
Gracias por elegirme 💗 y permitirme arreglar, convivir y tener a un gran amigo perruno como el tuyo.
Cuida y valora el amor de tu mascota, no hay otro amor como el suyo.. Traelo a su estética, a su revisión médica, pero sobre todo se feliz junto con él ya que su único defecto es que se nos van pronto". POR: Spa Pet, ARMI