07/11/2017
LOS PERROS EQUILIBRADOS TIENEN DUEÑOS EQUILIBRADOS.
Muchos de los problemas de comportamiento de los perros tienen origen en nuestro malos hábitos. No todos, es cierto que hay perros que tienen problemas físicos, neurológicos… que afectan a su comportamiento, pero nuestro papel es fundamental en cualquier caso. A continuación tienes 10 hábitos (en realidad 8, porque los otros 2 son de esas leyendas que pueden hacer mucho daño y por eso reflejamos para desmentirlas)
¿cumples con estos buenos hábitos?
1. Mantener una rutina. No hace falta que sea una rutina castrense, pero los perros -al igual que todos los animales incluido el ser humano- prefieren una vida previsible. Salpicada de pequeñas cosas, pero manteniendo una rutina en los principal.
2. Dedicar tiempo de calidad. De nada sirve sacar al perro dos horas si no le haces caso y te dedicas a charlas en las típicas “reuniones de parque”. Los perros -y nosotros- necesitamos interacción con nuestros perros, juego, paseo, caminar juntos.
3. Mantén contacto físico con tu perro. Acariciar, tocar, cepillar, jugar. Aunque hay perros que tienen un espacio personal amplio, a la inmensa mayoría les encanta el contacto físico. Pero deberás aprender los movimientos apropiados, la velocidad, los lugares del cuerpo prohibidos y los permitidos…
4. Piensa con la nariz. Los perros “ven con la nariz”, por eso debemos pensar como ellos, e incluir en nuestros hábitos diferentes actividades en las que la nariz esté implicada.
5. Educa a tu perro. Educar a un perro no es ser un déspota, es marcar unos límites que harán mucho más fácil la convivencia. El adiestramiento, aunque sea simple (caminar al paso, jugar con un apport o un frisbee) estrecha lazos y debería incluirse en las rutinas diarias.
6. Sé coherente, siempre. En estos tiempos en los que el “adiestramiento en positivo” está en boca de todos parece que castigar a un perro sea algo similar al maltrato, pero hay algo peor que el castigo, y es un castigo mal aplicado que el perro no lo entienda como tal. De hecho, un castigo mal aplicado se puedo convertir fácilmente en un refuerzo intermitente, ¡reforzando lo que queremos eliminar!
7. Ayúdale a relacionarse. Los perros son animales sociales, que disfrutan interactuando con otros perros y personas. Favorecer esa sociabilización debería ser un hábito a cuidar si queremos tener un perro equilibrado.
8. Prepara y respeta su espacio. Somos “dueños” de nuestros perros a efectos legales, pero nada más. Sí somos los que decidimos sobre los recursos del entorno, pero precisamente por eso debemos ser justos y respetuosos con nuestro perro.
9. ¿Salir por delante de tu perro por la puerta?… Leyenda. No es cierto que salir por detrás de tu perro te rebaje en la jerarquía. Es recomendable que salir esté bajo señal, pero por convivencia y porque implica un trabajo de autocontrol del perro que puede ser útil en otros contextos, pero no por “jerarquías”.
10. Comer antes que el perro…. Leyenda, se supone que somos los “jefes” y por eso debemos comer primero. En realidad no tiene ninguna importancia: cualquier perro bien educado (es suficiente con no haberle dado nunca comida de la mesa, así de sencillo) nos respetará comiendo de igual modo que nosotros le respetamos a él.