11/05/2024
Carta a Mamá
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Entre suaves caricias y cálidos abrazos,
en mi corazón quedan grabados tus pasos.
Desde aquel día en que fui tu pequeño cachorro,
me cobijaste en tus brazos con amor sincero y puro.
Fuiste mi guía en los senderos de la vida,
juntos, bajo el sol y la luna compartida.
Tus risas fueron mi melodía más querida,
en cada instante, tu compañía fue bendecida.
Recuerdo el día en que anunciaste con alegría,
la llegada de mi hermano, un nuevo día.
Con ansias esperé conocer su alborada,
y al verlo supe que sería su fiel guardián, su manada.
En tus brazos nos uniste, en tu amor nos criaste,
con paciencia y ternura, tus enseñanzas abrazaste.
Juntos crecimos, juntos reímos, juntos lloramos,
en cada momento, tu presencia fue el lazo que nos unió.
Cuando la vejez llegó a mi paso,
tus cuidados fueron mi amparo, mi abrazo.
En cada mirada, en cada gesto, en cada latido,
sentí tu amor eterno, tu compañía sin olvido.
Hoy, en el silencio de esta noche estrellada,
te dedico estas palabras, madre amada.
Gracias por cada instante, por cada suspiro,
por ser mi luz, mi guía, mi eterno suspiro.
Aunque ya no estés físicamente a mi lado,
tu amor perdura en cada latido, en cada trazo.
Por siempre serás mi madre, mi amiga, mi confidente,
en este mundo y más allá, eternamente.