28/01/2026
Por respeto a los animales, y para no revictimizarlos en un proceso que siempre los tuvo en el centro, durante 46 dias -del 11 de diciembre al 26 de enero-mantuvimos un perfil bajo que, en muchas oportunidades, se tradujo en silencio.
Lo hicimos porque, como saben quienes de verdad nos conocen y nos vieron trabajar durante los últimos 41 años, creemos que el dolor no debería jamás convertirse en espectáculo.
Pero mientras callábamos, crecieron y se multiplicaron las mentiras, las acusaciones y la violencia expresa -amenazas en linea, telefónicas y cara a cara-hacia nuestros equipos, allegados, amigos y personas que opinaran a favor de nuestra labor en este periodo de tiempo.
Y la impunidad ya cruzó límites que no podemos seguir normalizando. Por eso, desde hoy no nos callamos más.
Sabemos que al hacerlo asumimos riesgos y que habrá quienes no nos creeran.
Entendemos que así funcionan estos procesos en un mundo cada vez más polarizado, donde muchas veces la verdad compite en desventaja.
Pero no les hablamos a ellos.
Les hablamos a quienes nos acompañaron en silencio, aún con miedo. A quienes estuvieron y están cuidando a los animales junto a nosotros desde hace más de cuatro décadas. A quienes saben quiénes somos y quiénes hemos sido siempre.
En honor a ellos y a su compromiso, que no nació con un hashtag, sino que se expresa en los actos todos los días de sus vidas, vamos a mostrar lo que todos nuestros ojos vieron desde que ingresamos al Refugio Franciscano, en su forma más cruda y real.
Porque no permitiremos que, por cuidar las formas, se pierda el fondo que es - como siempre ha sido-el bienestar animal.