29/06/2026
Muchos tutores buscan atenciones de emergencia, y rara vez la encuentran aquí en Lagos, y este es el por qué 👇🏼
🚨 ¿POR QUÉ ESTA DESAPARECIENDO EL SERVICIO DE URGENCIAS VETERINARIAS? 🚨
Seguro que lo has notado o has oído hablar de ello: cada vez es más difícil encontrar un hospital o clínica veterinaria con servicio de urgencias 24 horas, o clínicas que antes abrían de noche ahora cierran sus puertas al acabar la tarde. No es un capricho, ni falta de amor por los animales. Es una crisis sectorial sin precedentes.
¿Qué está pasando realmente detrás de las “cortinas” cerradas ?
1. Una crisis sistémica: Faltan veterinarios en todo el mundo y el "Burnout" hace mella
La vocación tiene un límite y las cifras actuales son alarmantes. Todo el mundo sufre una escasez crítica de profesionales veterinarios. Países como el Reino Unido, Francia, Alemania o España reportan un abandono masivo de la profesión. Los recién graduados apenas duran unos años en la clínica activa antes de cambiar de sector.
¿El motivo? La veterinaria encabeza las listas de profesiones con mayores tasas de ansiedad, depresión burnout (síndrome del trabajador quemado) y suicidio ;Cuidar de vidas conlleva una carga emocional brutal que, sumada a las condiciones del sector, está provocando una fuga de talento sin precedentes. Sencillamente, no hay suficientes veterinarios para cubrir la demanda actual, y los que se quedan están trabajando al límite de sus fuerzas.
2. La utopía de la conciliación familiar
¿Te imaginas no saber nunca si vas a cenar con tu familia ,tus hijos, o tener que suspender tus planes de fin de semana a un minuto de salir? Los turnos eternos y las guardias nocturnas hacen que la conciliación familiar y tener una vida privada sea casi imposible. Los veterinarios también son padres, madres, hijos y amigos que necesitan descansar.
3. El abuso de los servicios de urgencia
Este es uno de los puntos más críticos. Las urgencias están para salvar vidas en riesgo inminente, no para la comodidad del tutor. Atender una urgencia real se vuelve una misión titánica cuando el servicio se colapsa por llamadas o visitas para:
Comprar un s**o de alimento porque se olvidó por la tarde.
Comprar una pipeta o desparasitante.
Consultar una duda que lleva tres días sin urgencia médica.
4. El aumento de la exigencia (y la agresividad)
El nivel de exigencia, impaciencia y, por desgracia, los malos modos de algunos tutores han crecido exponencialmente. Se exige inmediatez absoluta y resultados perfectos, olvidando que la medicina no es una ciencia exacta. El desgaste psicológico de enfrentarse a la hostilidad diaria es insostenible!!!!
5. El sobrecoste del servicio
Mantener un hospital abierto de noche o en festivos implica instalaciones equipadas y, sobre todo, personal cualificado que está sacrificando su descanso. Esto supone un sobrecoste que debe verse reflejado en la tarifa la cual la mayoría de los tutores no está dispuestos a pagar y por consiguiente los empresarios no pueden sostener un salario extraordinario;
La medicina veterinaria de calidad y de urgencia no es barata de mantener, y la salud de tu compañero depende de esa infraestructura.
Saber valorar al profesional que detrás de cada bata blanca hay una persona. Alguien que, cuando tú estás durmiendo o disfrutando de un domingo en familia, ha dejado su vida privada de lado para intentar salvar a tu mascota. El trabajo se acumula, la presión es inmensa y el cansancio físico y mental es real.
Si queremos seguir teniendo a los mejores profesionales cuidando de nuestros compañeros de cuatro patas cuando más lo necesitan, debemos empezar por respetarlos, empatizar con ellos y usar los servicios de urgencia con total responsabilidad.
6.-Y por último y no menos importante la inseguridad en la que vivimos actualmente en nuestro país que nos mantiene en la incertidumbre de no saber si regresaremos a casa después de atender una “urgencia” en un horario o día inhábil hace que nos cuestionemos sobre atender a un paciente arriesgando nuestra persona , patrimonio y la vida ,lo cual ha estado sucediendo en nuestro gremio.
Dejaré esto por aquí solo para reflexionar y buscar empatía de parte de los usuarios y la sociedad quien muchas veces nos juzga sin conocer los motivos por los cuales se han ido dejando de atender las “urgencias veterinarias “