20/05/2026
La Manada Crokecom
Un espacio para compartir esas historias que hacen únicos a nuestros compañeros de cuatro patas y nos sacan una sonrisa 🐶💛
Hoy te presentamos a Morusa.
Hace tiempo tuve una perrita labrador llamada Morusa. Los domingos por la mañana me la llevaba a la tienda para que me acompañara. Como era “muy obediente”, la llevaba sin correa. Al llegar a la entrada, solo le decía “sit, quieta” —era bilingüe, jajaja— y ella se quedaba ahí, sentadita y tranquila, mientras yo entraba a comprar lo necesario para preparar el desayuno.
Un domingo, al salir de la tienda, la encontré no en su lugar habitual, sino un poco más retirada… con un bolillo en la boca. Pensé: “seguro a alguien se le cayó y Morusa lo encontró”. Al siguiente domingo pasó lo mismo: otra vez con un bolillo. “Qué casualidad”, pensé, “otra vez alguien tiró uno”.
Pero al tercer domingo, cuando la vi nuevamente con un bolillo, decidí mirar hacia la entrada de la tienda… y ahí estaba el costal de bolillos, justo a la vista. Fue entonces que entendí: Morusa no los encontraba, ¡los estaba robando cada domingo!
Me dio mucha pena. La llevé a casa y dejé de llevarla a la tienda. De hecho, por un tiempo dejé de ir yo también, aunque nunca supe si alguien llegó a verla robando bolillos.
Historia enviada por: Raquel Val.
¿Tu perro o gato también tiene una historia inolvidable? 🐾
En La Manada Crokecom queremos conocer a más miembros de nuestra comunidad.
Mándanos una foto de tu perro (o gato) junto con su anécdota por mensaje o correo electrónico [email protected] 📩
No importa si tu historia es corta o larga, nosotros le damos forma para publicarla.
Tu compañero podría ser el próximo protagonista de La Manada Crokecom