13/12/2025
🔷🔹 OFTALMOLOGÍA VETERINARIA en Paraizoo Veterinaria🔹🔷 👁️👁️
▪️ Prolapso de glándula lacrimal de la membrana nictitante.
➡️ En ocasiones, esta glándula se inflama, o bien los tejidos que la mantienen anclada en su sitio se alteran. En estas situaciones la glándula se sale de su sitio y la vemos como una masa rojiza que protruye por el margen de la membrana nictitante. Por eso al prolapso de la glándula lacrimal se le conoce como “cherry eye” (ojo de cereza).
Las teorías más aceptadas como posibles causas de la luxación son:
• Laxitud del tejido conectivo que une la glándula a la endórbita asociada
• Una fisura palpebral demasiado larga
• La conformación del cráneo
➡️ La creencia general es que existen alteraciones anatómicas del sistema de anclaje, de modo que la glándula no se encuentra perfectamente unida a la fascia orbitaria, permitiendo que abandone su posición normal.
Suele presentarse más frecuentemente en el perro y en razas como el Bóxer, Bulldog Francés, Bulldog Inglés, Sharpei y Maltés, o en razas mestizas con predisposición a razas braquicéfalas. En general ocurre en perros menores de 2 años.
▪️El tratamiento definitivo para éste problema debe ser quirúrgico, recolocando en su posición original la glándula. No operar y dejar la glándula fuera de su sitio puede provocar que la glándula se inflame y ulcere, y que deje de hacer su función de forma correcta.
Existen diferentes técnicas quirúrgicas para la recolocación de la glándula lacrimal. Siempre debe recolocarse y nunca debe cortarse. Cortar la glándula está totalmente contraindicado, ya que produce una disminución muy importante en la producción de lágrima, que predispone a la aparición de Queratoconjuntivitis Sicca (“ojo seco”). En estos casos aparece conjuntivitis, córnea seca e irritada, úlceras corneales y manchas oscuras en la córnea, que pueden desembocar en la pérdida de visión del paciente.
🔺Este es Félix 🐶 un perrito mestizo de 2 años de edad, quien nos fue referido por otros colegas, ya que presentaba un prolapso bilateral. Las tutoras nos mencionaban que sufría infecciones oculares recurrentes, además de dolor e incomodidad. Mientras platicábamos durante la consulta, también bromearon diciendo que las personas “le hacían bullying a Félix por su aspecto”, así que deseaban que finalmente se viera como un perrito normal.
▪️Nos decidimos por la técnica de anclaje al periostio del reborde orbitario propuesta por Kaswan; se realiza haciendo una incisión del fondo de s**o conjuntival anterior y de la disección roma para exponer el margen orbital, se coloca a través de la fascia adherida al borde perióstico de la órbita, luego se le pasa a través de la membrana nictitante, saliendo por la glándula prolapsada.
Después se hace una punta horizontal a través de la porción más prominente de la glándula prolapsada. La sutura pasa de nuevo ventralmente a través de la glándula y sale por la incisión conjuntiva. Y finalmente se afronta con material absorbible.
🔺Ayer tuvo su última valoración, y además de verse muy enérgico y contento, Félix dejó de tener esas feas infecciones que no le permitían tener una vida normal.