28/05/2026
🐕✨ Antes de que existieran muchas de las razas que hoy conocemos, en Mesoamérica ya caminaba un pequeño perro de enorme significado espiritual: el tlalchichi.
Su nombre proviene del náhuatl:
tlalli = tierra
chichi = perro
Por ello, su significado suele interpretarse como “perro de tierra”.
Diversas investigaciones relacionan a este antiguo perro con representaciones arqueológicas halladas en el occidente de México, particularmente en Colima, donde numerosas piezas cerámicas muestran ejemplares de cuerpo compacto y patas cortas.
Compañero de vida, guardián simbólico y vínculo con el mundo ritual, el tlalchichi acompañó a diversas culturas del México prehispánico y dejó huella en la memoria arqueológica de nuestro pasado.
En figurillas, entierros y representaciones ceremoniales, su presencia sigue revelando la profunda relación entre las sociedades originarias y los animales que formaban parte de su cosmovisión.
📍 Porque conocer nuestro pasado también es reconocer las formas en que nuestros ancestros entendían la vida, la muerte y la compañía.
Referencias: Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) / Revista Arqueología Mexicana / Museo Amparo / Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)