18/04/2026
Vivan los clásicos perritos amarillos
La PROPAEM ha dado un paso histórico al reconocer oficialmente al “perro caramelo” —ese lomito color miel que vemos en cada esquina— como una raza representativa de México.
Ahora, nuestro querido “solovino” comparte estatus con figuras legendarias como el Xoloitzcuintli, el Chihuahua y el Calupoh. Esta iniciativa, que se inspiró originalmente en un movimiento de adopción en Brasil, tiene un objetivo muy claro: dejar de ver a los perros mestizos como “callejeros” y empezar a valorarlos como el resultado de siglos de historia y resistencia.
El reconocimiento no es solo un título noble, sino una estrategia para combatir el maltrato y fomentar la adopción responsable. Al elevar al “perro amarillo” a este rango, las autoridades buscan que la gente se sienta orgullosa de tener un ejemplar único en casa, recordándonos que el mestizaje es parte de nuestra identidad.