10/10/2025
“El Día Internacional de la Salud Mental nos invita a reflexionar sobre la importancia de cuidar nuestro bienestar emocional y psicológico. Hoy, más de mil millones de personas en el mundo viven con algún trastorno mental y muchas no reciben el apoyo que necesitan. La salud mental nos concierne a todos, sin distinción. Apostar por su promoción y atención no solo es justo, sino esencial para el desarrollo equitativo y sostenible de nuestras sociedades. Es momento de actuar: invertir en salud mental es invertir en nuestro futuro. Eliminemos el estigma, fortalezcamos la prevención y aseguremos atención digna para todos. Sin salud mental no hay salud.”
La salud mental es esencial para el bienestar y el desarrollo sostenible. Sin embargo, sigue siendo una de las áreas más descuidadas en la salud pública y en los sistemas sanitarios, especialmente en países con recursos limitados.
Prevalencia: Más de 1,000 millones de personas viven actualmente con algún trastorno mental en el mundo. Los trastornos más comunes son los de ansiedad y depresión, que afectan a personas de todas las edades y orígenes, y cuya carga ha ido en aumento.
Impacto social y económico: Los trastornos mentales representan una causa principal de discapacidad y pérdida de años de vida saludables. Por ejemplo, tan solo la depresión y la ansiedad generan pérdidas anuales de productividad mundial superiores al billón de dólares.
Suicidio: El suicidio representa más de una de cada 100 muertes globalmente y es un grave problema, especialmente entre jóvenes. Por cada muerte por suicidio, se calculan al menos 20 intentos.
Desigualdad en atención: Menos del 10% de las personas con depresión reciben tratamiento adecuado. Las brechas en cobertura, calidad, recursos y personal son especialmente pronunciadas en países de bajos ingresos.
Discriminación y estigma: Muchas personas afectadas por trastornos mentales enfrentan discriminación social y barreras para buscar ayuda.
Acción y compromiso: El mensaje central es que “no hay salud sin salud mental”. Urge incrementar el compromiso político y los recursos para asegurar atención integral y equitativa, fortalecer la prevención y la promoción de la salud mental, y eliminar el estigma.