26/09/2025
El tromboembolismo aórtico en gatos es una complicación grave, generalmente secundaria a una enfermedad cardíaca, en la que un coágulo sanguíneo obstruye la arteria aorta, habitualmente en su bifurcación terminal.
Diagnóstico
El diagnóstico se basa principalmente en:
Signos clínicos evidentes como claudicación aguda, paresia o parálisis súbita de las extremidades posteriores con dolor intenso, ausencia o disminución marcada del pulso femoral, inflamación y cianosis de las almohadillas plantares.
Exámenes complementarios incluyen ecocardiografía para evaluar enfermedades cardíacas subyacentes y detectar trombos en el corazón.
Radiografías torácicas para valorar congestión pulmonar o derrames pleurales.
Doppler vascular o ecografía doppler para valorar el flujo sanguíneo en las extremidades afectadas.
Análisis de sangre para examinar coagulación y función orgánica.
Estos métodos permiten confirmar la presencia del coágulo y evaluar condiciones cardiacas asociadas.
Signos clínicos
Parálisis o paresia aguda de las extremidades posteriores con dolor severo.
Ausencia o gran reducción del pulso femoral.
Inflamación muscular y cianosis de las almohadillas plantares.
En casos pulmonares, dificultad respiratoria.
Letargia, falta de apetito y cambios en el comportamiento.
Es frecuente que el cuadro sea agresivo y agudo, con dolor marcado.
Tratamiento
El manejo es complejo y multimodal:
Tratamiento de soporte con analgesia fuerte, oxigenoterapia y terapia intravenosa para estabilizar al paciente.
Anticoagulantes:
Aspirina, clopidogrel, heparina o warfarina para prevenir la formación de nuevos coágulos, con dosis cuidadosamente ajustadas.
Tratamiento específico de la enfermedad cardíaca subyacente mediante medicamentos como enalapril, atenolol, diltiazem y pimobendan.
En casos de congestión pulmonar se indican diuréticos como furosemida.
La terapia tiene como objetivo reducir el daño causado y prevenir recurrencias.
El clopidogrel es uno de los fármacos que ha mostrado mayor beneficio en aumentar la supervivencia tras un episodio trombótico.
En resumen, el tromboembolismo aórtico en gatos es una emergencia diagnóstica que se basa en signos clínicos característicos y confirmación con pruebas imagenológicas de flujo y ecocardiografía, siendo el tratamiento una combinación de soporte, anticoagulación y control cardiaco específico para mejorar el pronóstico.