03/02/2026
Muchos productores de guanábana pierden fruto sin saber exactamente por qué. La planta se ve verde, florea bien, pero con el paso de los días empiezan las manchas en la hoja, el fruto no se llena como debería y termina cayéndose o echándose a perder antes de tiempo. En la mayoría de los casos el problema no aparece de golpe, comienza desde la hoja, cuando hay deficiencia de microelementos y las enfermedades entran sin que se note. Hongos como la antracnosis o la roya avanzan poco a poco, debilitando la planta y afectando directamente la calidad del fruto. Cuando la nutrición y la sanidad no están equilibradas, la guanábana no aguanta hasta cosecha. La diferencia está en atender la planta a tiempo, fortalecerla desde adentro y protegerla desde la hoja para que el fruto logre buen tamaño, peso y sanidad. La guanábana bien manejada sí produce y sí deja, pero requiere manejo, no solo riego.