25/02/2026
Hoy, en el Día Mundial de la Esterilización, tenemos que mirar de frente lo que significa el abandono.
Cada día, miles de perros y gatos nacen directamente para sufrir. Nacer y vivir en la calle significa enfrentarse al hambre, al frío, a enfermedades dolorosas, al maltrato humano y al riesgo constante de morir atropellados. Refugios y proteccionistas trabajan al límite, pero ningún rescate alcanza si el sistema sigue produciendo vidas sin destino.
La forma ética y real de frenar esta tragedia es evitar que sigan naciendo individuos condenados. Al haber domesticado a estas especies haciéndolas totalmente dependientes de nosotros, tenemos la responsabilidad moral de protegerlos.
Esterilizar es un acto de justicia y empatía. Es la decisión definitiva para evitar que más vidas sean descartadas entre la basura o en la indiferencia del asfalto.
Sé parte de la solución.