19/10/2017
¿Qué hacer si nos muerde un perro?
¿Sabes cómo proceder adecuadamente?
Tu mascota puede morderte y arañarte inocentemente durante un juego o como autodefensa por un dolor que le has provocado repentinamente.
La mayoría de estas ocasiones no será nada de que preocuparse, sin embargo puede tratarse también de una herida peligrosa, ya sea por su extensión o por los riesgos de infección.
A continuación te explicamos todo lo relacionado con los mordiscos de los perros.
EL MORDISCO
El mordisco de un perro puede ir desde unos simples rasguños hasta desgarros importantes si vienen de perros de mandíbula fuerte, generalmente en perros adultos.
Lo primero es tratar el mordisco. Si existe la posibilidad de lavar el mordisco inmediatamente para prevenir infecciones, mucho mejor. Luego acude inmediatamente al médico, que con toda seguridad te indicará vacunas contra la rabia y el tétanos, además de antibióticos en caso de apreciarse infección.
La saliva de los perros contiene gérmenes como la del hombre, por tanto podría decirse que un mordisco siempre está infectado.
Si la herida es profunda o grave, antes de lavar es importante detener la sangre aplicando presión en el área dañada mientras se acude con toda prisa a una sala de emergencias. Sin embargo no cubra la herida si no es una hemorragia importante, ya que estos gérmenes de la boca del perro se reproducen a mayor velocidad en ausencia de oxígeno.
Los especialistas explican que cubrir la herida solo ayuda a las bacterias.
Qué hacer con los mordiscos de perro.
El animal deberá ser atrapado y estudiado por profesionales si fue un perro callejero. Si fue tu propia mascota también deberás observarlo, darle abundante agua y no maltratarlo en ningún sentido. Obsérvalo durante 15 días hasta descartar la presencia de rabia u otra enfermedad latente en el animal, en cuyo caso habrá que acudir a un veterinario y un profesional en entrenamiento o conducta canina.
Es importante saber por qué mordió el perro.
Si el perro no está enfermo o no es un perro agresivo, puede que la causa haya sido nuestro propio comportamiento hacia él. El famoso veterinario, conductista y entrenador Ian Dunbar creó un sistema de clasificación de los mordiscos de perro en 6 niveles de peligrosidad, de acuerdo a la magnitud del ataque y las consecuencias para el humano.
A partir del sistema de Dunbar y con el objetivo de una mejor comprensión y utilización resumiré los mordiscos en 3 magnitudes o niveles, los cuales, creo, recogerán igualmente los efectos y causas en su totalidad.