17/12/2021
Comportamiento
¿Por qué se pelean los perros? Y, cómo actuar
Observamos con frecuencia, o lo padecemos, multitud de perros que se encuentran por la calle y se desafían mediante ladridos, gruñidos... Ocurre de forma habitual, pero, ¿por qué se pelean los perros? Hay varios motivos por los que este hecho tiene lugar.
En muchas ocasiones, las peleas se deben a la jerarquía. Es un tipo de pelea de perro que se puede llamar "natural", ya que por instinto ambos quieren ocupar el sillón del más fuerte. Sin embargo, no es una pelea tan peligrosa como otras, ya que en ella el perro intenta demostrar cual es su poder más, que agredir a su contrincante. Sin embargo, tratándose de hembras, cambia la cosa. Es inusual que las hembras lleguen a la agresión, pero si lo hacen, son extremadamente peligrosas. Puede darse el caso, que la lucha por la jerarquía esté entre una macho y una hembra. El macho nunca haría daño a la hembra, por lo que, probablemente y si no intervenimos, la pelea traerá malas consecuencias para el macho, pues será la hembra quien decida cuando parar, pudiendo causar heridas graves e incluso la muerte del animal. También puede suceder que la lucha por la jerarquía se la disputen dos cachorros de perro. El cachorro no inhibe la mordida porque no es consciente del daño que con ella puede causar, es decir, no controla la fuerza de su mandíbula. Esto en principio, no es peligroso si ocurre entre 2 cachorros de distinta razas y tiempo de vida. Pero, ¿Qué pasaría si un Mastín del Tíbet de 5 meses de edad, se disputa la jerarquía con un Pekinés de 2 meses? Que el juego puede resultar más serio.
Los perros también suelen pelearse por el terreno o por un objeto en concreto. Una habitación o una parte del jardín, puede ser el motivo por el que dos perros lleguen a pelearse. Si a un perro le gusta una de las esquinas del jardín, la querrá para él sólo, y no admitirá a su compañero, mostrando una actitud defensiva cada vez que el otro perro intente pisar eso esquina. No suele ser un enfrentamiento muy violento, lo que normalmente pasa es que el más débil acaba huyendo. En el caso de un objeto, todo sucederá de igual modo.
Es importante que estemos preparados y sepamos actuar en caso de una pelea de perros, sobre todos si afecta directamente a nuestro amigo. Lo primero es valorar los perros están en peligro. Si no lo están, ¡déjalos! Eso permite que los perros resuelvan sus problemas de forma natural. Pero si por el contrario, los perros sí corren peligro, ¡ya estás tardando en actuar!
En caso de intervenir, nunca separes a uno de los perros por el collar, ya que el animal se está defendiendo o atacando, y todo lo que toque su cabeza o el cuello, será recibido con un signo de agresión. Tampoco debes gritar o perder la calma, porque se lo transmitirás a los perros y empeorarás su estado nervioso. Tampoco debes golpear, bajo ningún concepto. Lo adecuado es que con la ayuda de otra persona, y al mismo tiempo, cada uno agarre a un perro por las patas traseras, de forma contundente, y se le levanten del suelo, lo que hará al perro caminar hacia atrás y retroceder su posición. Tras pasar un rato, los perros se habrán calmado. En caso de no tener cerca a otra persona, deberás elegir a qué perro coger, que normalmente será el más agresivo. Aunque debes tener mucho cuidado, porque si mantienes a un perro agarrado, el otro puede aprovechar para ensañarse con él. Por eso, debes elegir bien.
La educación canina debería ser una de las prioridades de todas las personas que deseen adquirir un perro. Recuerda que si quieres que la convivencia con tu perro sea placentera una de las necesidades básicas a cubrir son la educación en materia canina, has de aprender a educarlo del mejor modo posible para evitar futuros problemas de comportamiento.