05/06/2026
🚨 Emergencia abdominal.
Esta semana llegó a nuestro hospital Groucho, un Dogo de Burdeos de 8 años.
Por la mañana estaba perfectamente, pocas horas después, su familia lo notó inquieto, con el abdomen visiblemente hinchado e intentando vomitar sin conseguirlo.
Diagnóstico: dilatación-vólvulo gástrico (DVG), una de las emergencias más graves en medicina veterinaria.
🩻 Las radiografías confirmaron la torsión. La analítica mostraba una respuesta inflamatoria activa y lactato elevado: señal de que el estómago llevaba horas comprometido.
🩺 El equipo de urgencias y cirugía se coordinó de inmediato. Estabilización inicial y sondaje gástrico para descomprimir el estómago.
La cirujana Sofia Carid recolocó el estómago en su posición anatómica y llevó a cabo una gastropexia lateral derecha (la técnica que fija el estómago a la pared abdominal para evitar que vuelva a torcerse.)
✅ Cirugía sin complicaciones. Recuperación anestésica excelente.
🐶Así estaba nuestro paciente pasadas 4 horas de la intervención: tranquilo, monitorizado y bien acompañado por nuestro equipo de hospitalización. Momentos como este nos recuerdan por qué hacemos lo que hacemos. 💙
Detrás de cada urgencia hay un equipo preparado, protocolos claros y muchas ganas de que cada paciente llegue a casa.
👉 Si tu perro presenta distensión abdominal, vómitos improductivos o inquietud inexplicable, acude a urgencias sin esperar. En la DVG, el tiempo cuenta mucho.