27/09/2025
Bonito lusitano de 5 años para amansar. De momento no se deja acercar. Ha vivido suelto con sus yeguas en el campo. Llega con una lesión en el corvejón de la cual no sabemos nada. Tres días viviendo en el redondo, conociéndolo y conociéndome. Solo entro para la limpieza. El cuarto día empieza a tener más confianza. Entro en el picadero y empieza el join-up. Evidentemente no hay movimientos rápidos: todo al paso con algún pequeño trote. Hablamos, empieza a querer conocerme. Cuando has entendido cualquier tipo de forma de trabajar, conoces a los caballos y tienes cierta experiencia, adaptas las formas a las necesidades del caballo. Primero su bienestar; segundo, resultados.
En el redondo no cazamos caballos por más que Paul McGreevy y seguidores lo digan. Eso sería una actitud de depredador inútil para acercarte a una presa. Lo que hacemos en el redondo es echar del espacio, cosa que el caballo conoce y asume muy bien desde potro ya que entra dentro de su naturaleza.
Y todo se adaptará a las circunstáncias y naturaleza de cada caballo.