30/10/2026
No es lo mismo saber leer un libro que saber leer a un perro.
A diario nos encontramos con familias que llegan a ConectaCAN con perros reactivos, agresivos o con problemas graves de conducta, después de haber pasado por otros profesionales.
Y cuando nos cuentan los diagnósticos que les han dado y las pautas que les han recomendado, nos damos cuenta de una realidad preocupante: cada vez hay más profesionales titulados, pero no necesariamente más profesionales con experiencia real.
Hoy en día es relativamente fácil hacer un curso, conseguir un diploma y empezar a presentarse como educador canino.
Y está muy bien formarse, actualizarse y conocer los últimos estudios científicos. Pero hay algo que ningún libro, curso o diploma puede sustituir: la experiencia de trabajar con perros reales, especialmente cuando hablamos de casos complejos.
Porque últimamente escuchamos demasiado eso de «según los últimos estudios», «la ciencia ha demostrado»… Y perfecto, la ciencia es fundamental. Pero saber repetir un estudio no significa saber interpretar lo que tienes delante.
LECTURA ERRÓNEA, DIAGNÓSTICO EQUIVOCADO.
Y cuando hablamos de perros con problemas graves de conducta, un diagnóstico equivocado y una intervención inadecuada pueden agravar el problema, aumentar los riesgos y perjudicar seriamente la convivencia de toda una familia.