07/06/2026
DESPUÉS DE AÑO Y MEDIO SIN PAGAR, SE NOS PRETENDE HACER PARTÍCIPES DE UN PLAN CER SIN MEDIOS SUFICIENTES Y CON RESPONSABILIDADES QUE CORRESPONDEN A LA ADMINISTRACIÓN.
Durante los últimos dieciocho meses, esta protectora ha continuado desarrollando su labor mientras permanecen pendientes los pagos que corresponden al Ayuntamiento de León.
En este contexto, se nos ha trasladado la posibilidad de participar como “colaboradores” en el desarrollo del Plan CER municipal.
Y es precisamente aquí donde surgen numerosas dudas.
La Ley 7/2023, de protección de los derechos y el bienestar de los animales, atribuye a las entidades locales competencias y obligaciones concretas en materia de gestión de colonias felinas. Corresponde a los ayuntamientos planificar, organizar, dotar de medios y garantizar la correcta ejecución de dichos programas.
Las asociaciones pueden colaborar. Pero colaborar no significa sustituir a la administración ni asumir responsabilidades que legalmente le corresponden.
Además, en distintas conversaciones telefónicas mantenidas con responsables municipales —conversaciones que, precisamente por su carácter verbal, no pueden ser acreditadas documentalmente— se sostiene la existencia de instalaciones municipales para gatos.
Sin embargo, la realidad material que conocemos es otra.
Lo que existe actualmente no constituye una infraestructura municipal adecuada para el desarrollo de un Plan CER. Parte de los recursos disponibles, incluidas jaulas utilizadas para la gestión de gatos domésticos, han sido adquiridos y sufragados por esta protectora con sus propios fondos. No se trata de una dotación municipal creada específicamente para garantizar el cumplimiento de las obligaciones legales derivadas de la gestión de colonias felinas.
Por ello, resulta legítimo preguntarse cómo puede pretenderse la implantación efectiva de un Plan CER sin una infraestructura adecuada, sin recursos suficientes y mientras siguen pendientes obligaciones económicas con las entidades que llevan años sosteniendo buena parte de este trabajo.
La protección animal no puede depender exclusivamente del esfuerzo de asociaciones y voluntarios.
La colaboración ciudadana es un apoyo. No un sustituto de las obligaciones públicas.
Por respeto a los animales, a los voluntarios y a la ciudadanía, exigimos transparencia, el cumplimiento de los compromisos económicos pendientes y una dotación real de medios que permita desarrollar las competencias municipales con las garantías que exige la ley.
Porque las obligaciones legales de una administración no pueden descansar indefinidamente sobre el trabajo y los recursos de terceros.