20/12/2018
Se acercan las fiestas y muchas personas, sobre todo los más pequeños, piden como regalo de navidad o de reyes un perrito, un gatito, etc. Cuando son pequeños todo parece muy fácil, y hace mucha ilusión tener un cachorrito por casa, pero vamos a pensar en ese animal.
Para ello, tenemos que ser conscientes de lo que esta gran decisión implica.
Lo primero que hay que tener presente es que es un ser vivo y como tal tiene sentimientos, y amará a la familia con la que esté. Después, recordemos que es una gran responsabilidad, es un ser que necesitará comida y agua a diario. En caso de ser un perro, también necesitará sus paseos diarios, mucho cariño, y por supuesto visitas al veterinario, entre muchas otras cosas.
Si crece y vive con salud y es un perro, tendremos a un miembro de la familia para unos 15 años, y si es gato puede llegar a vivir más. Muchas aves viven muchísimo tiempo, y si por ejemplo hablamos de tortugas, pueden vivir tanto como nosotros o más.
Aparte de esto, es un ser que va a depender de nosotros para todo: para comer, para beber, para salir a pasear, para recibir amor, para tener estabilidad emocional, para que cuando se haga mayor tener sus cuidados especiales, etc. En edades avanzadas pueden desarrollar enfermedades crónicas o enfermedades comunes como perder visión, el oído y en caso de los perros que son de tamaño grande, le podrán fallar las patas traseras y dependerán de nosotros para moverse.
Todo esto es sólo una visión general de lo que implica traer un ser vivo a la familia. Insisto en que son seres vivos con sentimientos que nos van a amar incondicionalmente.
No son objetos, y es una decisión que se debe meditar y tomar con seguridad.
En este país se abandonan más de 100.000 mascotas al año (estimando hacia abajo), y la ola de abandonos suele ser pocos meses después de estas fiestas ("el cachorro ya no es tan cachorro", "se está haciendo muy grande", "no tengo tiempo"...) y en verano, con las vacaciones, porque se quiere viajar y el animal "molesta".
Por favor, si vais a traer a un miembro más a la familia, meditadlo bien, que no sea un capricho, os van a amar más que a sus propias vidas. Queredlos mucho y sed responsables.
Gracias.