23/01/2017
Esta semana vino “Luna”, una cachorrita de Border Collie a su primera consulta, desparasitación y asesoramiento nutricional.
Muchos pacientes acuden en enero a la clínica porque han llegado como nuevo miembro, en ocasiones es el primer animal de la familia, y los dueños se preguntan:
¿QUÉ FACTORES SE DEBEN TENER EN CUENTA A LA HORA DE ELEGIR EL ALIMENTO PARA EL CACHORRO?
Pues, por orden, que esté adaptado a la especie, a la edad, al tamaño, a la actividad y a la condición corporal.
También es fundamental que el alimento sea de la más alta calidad (materias primas de primera que aporten todos los nutrientes fundamentales o nutracéticos), digestibilidad y palatabilidad.
Los cachorros cuando nacen, son lactantes hasta los dos meses de edad aproximadamente, cuando dejan de mamar y comienzan con alimentación sólida; pero esto no siempre ocurre así, por lo que si los animales no han alcanzado la edad y son destetados, es necesario que tomen leche de perra en preparados comerciales, para suplir el gran aporte energético que necesitan, así como Omega 3, Omega 6, vitaminas, oligoelementos y nutrientes. En esta fase deben recibir unas 4-5 tomas diarias.
A las 6 semanas de edad empiezan a alternar leche con pienso “starter”, ideales para el destete y transición de alimento líquido a sólido, ya que con esa edad suceden cambios en el desarrollo de la dentadura para empezar a morder. En esta fase deben recibir unas 3-4 tomas diarias.
A partir de las ocho semanas de edad, las necesidades energéticas cambian, ya que comienza la fase de crecimiento intenso y desarrollo corporal, donde el animal debe tomar pienso “junior o puppy”, óptimo hasta que termine su desarrollo (entre 8 y 12 meses según la raza) y alcanza la madurez adulta. En esta fase las tomas se reducen a 3, 2 o 1 dependiendo del animal.
Una buena alimentación del cachorro es igual a un óptimo desarrollo, al fortalecimiento de su sistema inmunitario (previene infinidad de enfermedades) y a la salud de la piel y el pelo (que son primera barrera frente al exterior). Por eso siempre recomendamos piensos formulados por veterinarios (no de supermercado), que se pueden adquirir en cualquier centro veterinario, donde os podrán asesorar correctamente.
Si tu cachorro recibe una dieta equilibrada, completa y rica en calorías y nutrientes, en la cantidad adecuada a sus necesidades, no es necesario aportar nada más (comida humana), lo que también previene el sobrepeso, un peligro potencial para su salud.