07/01/2023
Triste realidad para muchos/demasiados perros.
Cada mañana, un Border Collie de ciudad se despierta y sabe que tendrá que esperar diecisiete horas en la cola de correos con su humana de ochenta y cuatro años para pagar sus facturas.
Todas las mañanas, un lobo checoslovaco de ciudad se despierta y sabe que tendrá que acompañar a su humano inconformista a dar un paseo por las calles del centro de la ciudad.
Cada mañana, un Beagle se despierta y sabe que tendrá que subirse al carrito del supermercado para comprar espinacas congeladas y galletas de chocolate con su familia humana.
Cada mañana, un perro salchicha sabe que antes de salir tendrá que ponerse su jersey fucsia de cuello alto, a juego con su nueva correa, aunque fuera no haga nada de frío.
Cada mañana, un Labrador sabe que su compañero humano tendrá los ojos fijos en su teléfono móvil durante su paseo alrededor de la manzana. Justo el tiempo de ver un vídeo de un gatito tomando un baño y luego otra vez a casa durante horas.
Cada mañana, un maltés se despierta y sabe que hará sus necesidades en sus empapadores en casa , antes o después de salir en brazos de su madre humana.
Jadeos, bostezos, rascadas constantes, miradas resignadas, ladridos incesantes.
Se me aprieta el corazón.
Basta ya de adopciones improvisadas, de elecciones irreflexivas.
Empecemos a ponernos serios. Las herramientas están ahí, usémoslas.
Se acabó la época del perro tomado por el capricho del niño, por la película de éxito de la tele o por una cuestión puramente estética.
Los perros no son peluches, no son regalos sorpresa, no son juguetes, no son niñeras para los niños.
El perro no es nuestro psiquiatra, ni un ente venido al mundo para satisfacer nuestras necesidades, nuestras neurosis o nuestros egos.
El perro es un animal extraordinario, con un enorme potencial, necesidades específicas y aptitudes ineludibles.
La vida con perros requiere compromiso, amor, conocimiento, empatía.
Todo lo demás es infelicidad".
Texto encontrado en internet, no encontré el/la autor/a para nombrarl@ que escribió esta gran verdad.