02/09/2020
Buen mensaje
¿Sabes qué? No, no te entiende. No, no sabe que ha hecho algo "mal". Cuando te enfadas, le gritas, regañas, le dices "No!", le tiras agua, le pegas, no te entiende. Se asusta de tu cambio repentino de humor, de tu violencia. Se defenderá por supuesto si se siente amenazado por ti. No aprende otra cosa que la persona con la que vive puede cambiar repentinamente. No aprende que no debe arañar aquí o allí, o que no puede subir a la mesa. Aprende a evitarte y a defenderse. De repente comienza a vivir en estado de alerta, inseguridad y estrés. De repente o***a fuera, comienza a morderte o a acosar al otro gato. "De repente". Como le decía hoy a mi equipo, echar balones fuera es deporte nacional. La culpa es del gato, piensan. Dame pautas, dicen. ¿Qué tipo de relación se construye así? ¿Quién te crees que eres con respecto al otro? ¿Quién puede ser feliz con una relación así? No, nunca nadie me convencerá de que hacen falta normas, límites, autoridad y estupideces correctivas hacia los animales. Que no. Conozco a los gatos muy bien. Conozco sus problemas y su sufrimiento como los míos. Hay personas aquí que no saben que hay maltrato diario dentro de los hogares, donde nadie los ve. Pensamos que todo el mundo ama a sus gatos como nosotr@s pero no es así. Entonces quien necesite estas palabras para darse cuenta del problema, sea suyo o no, aquí lo dejo. Mi misión es con los gatos, es su bienestar. No soy creadora de contenido ni influencer, soy una profesional que arregla gatos rotos a diario. Y los gatos no se rompen solos. En la realidad de los gatos no existe lo correcto o incorrecto según las expectativas o grado de tolerancia de su familia humana, sólo lo que es en un presente, y lo viven así tal como viene. Sienten una necesidad y la llevan a cabo. Se sienten contentos, estresados, asustados, enfermos, emocionados, como nosotros y lo cuentan. Tienen necesidades que no están cubiertas en su hogar. Y somos nosotros los que nos quejamos de ellos y muchas veces hasta les hacemos la vida imposible. ¿Deberían ser silenciosos, limpios, amables, tolerantes, cariñosos, manipulables y deberían aceptar cualquier cosa sin queja? ¿Es culpa de ellos? Claro que no. Cambiemos ❤️