20/08/2021
ha sido una de las perras que ha estado alojada este verano con nosotros.
Es una perra muy insegura y, la vuelta a la realidad después de la pandemia, no la ha ayudado. En los paseos está siempre alerta y nunca mira al suelo ni se relaja.
Como otros perros con muchos miedos genéricos a la mayoría de estímulos callejeros (personas, otros perros, coches...) se ha sentido muy protegida en casa durante los confinamientos y ahora, tras la vuelta a la realidad, quizás todo ha ido demasiado rápido para ella y no puede gestionar tanto nuevo estímulo de golpe.
A veces hay que dar un paso atrás, no siempre es recomendable aumentar los tiempos de paseo. A veces hay que disminuirlos, y así dar más tiempo a algunos perros.
Debe empoderarse de su cotidianidad, de su entorno más próximo, mediante juegos y actividades que le ayuden a hacerlo, y rebajando el nivel de estimulación diaria. Solo cuando esto ocurra, cuando su día a día sea más manejable, podrá afrontar sus miedos de una manera más fiable.
Mucha suerte a Laia, esperamos verla pronto dando pasos hacia delante.