20/02/2023
⛔️⚠️LA TEMIDA ORUGA DEL PINO⛔️⚠️
También conocida como procesionaria, es una oruga o larva de una mariposa, que habita en los pinos formando las visibles bolsas de aspecto sedoso y blanquecino que van creciendo paulatinamente desde el otoño hasta el final del invierno según crecen las orugas. Dichas orugas tan terribles para nuestras mascotas por la multitud de de pelos a modo de pequeñas espinas (que liberan sustancias con una gran capacidad irritante y alergénica, y por poder producir multitud de reacciones alérgicas), como mecanismo de defensa que han desarrollado para evitar ser comidas por otros animales. Durante los meses de Enero y Febrero es muy frecuente que se caigan por el viento cuando están en las bolsas que suelen ser casos aislados en los meses invernales o en el momento por el que reciben su nombre se procesionaria en el cual las larvas descienden en hilera de los árboles a modo de procesión para buscar un lugar en el que formar un capullo y convertirse en mariposa que dependiendo del lugar y climatología puede variar pero es mas frecuente en primavera y principios de verano. Dichas orugas buscaran un lugar y terminaran formando un capullo en el que se transformaran en una mariposa. Una vez en el suelo la curiosidad de los animales sobretodo cachorros de perro intenten comerlas y morderlas. Este fatal encuentro se convierte en un episodio muy desagradable para los curiosos perritos que desemboca en un cuadro irritante y alérgico que dependiendo de la zona con la que contacten los pelitos de la oruga variará desde una irritación en los belfos (labios superiores), reacción alérgica más evidente en la que se inflama la cara, párpados, lengua y que puede incluso comprometer la respiración así como irritación en la mucosa oral, esofágica y digestiva. Muchos animales tras el contacto aparecen tristes, con anorexia, salivación profusa. A veces las lesiones no son muy evidentes, otras veces la lengua puede adquirir dimensiones descomunales y la falta de riego en la punta de ésta puede desembocar frecuentemente en la muerte del tejido y que pierdan parte de la lengua. En cualquier caso, cualquier contacto de estas orugas con nuestras mascotas se convierte en una urgencia veterinaria en la que el veterinario valorará al paciente y administrará un tratamiento para intentar paliar dichos efectos, es decir disminuir la reacción alérgica así como prevenir la inflamación y posibles infecciones secundarias. Dichos contactos con esta oruga no solo ocurren con cachorros de perro sino que pueden ocurrir a cualquier edad, también en gatos y otros animales. Muchos de estos animales aprenden y no vuelven a acercarse a la procesionaria, otros en cambio pueden recurrir en su osadía y volver a tener otro desagradable encuentro.
Como medidas de prevención en los lugares en los que haya pinos, la colocación de trampas con feromonas durante el verano para atrapar las mariposas que posteriormente pondrán los huevos de las orugas.
La fumigación (por un profesional de los pinos) durante los meses de noviembre, principios de diciembre, con insecticidas organofosforados así como con Bacillus thurigensis (que es una bacteria casi inocua para las personas, pero que infecta a la oruga y tiene una acción insecticida) resulta muy eficaz.
No obstante, si más tarde aun quedara alguna bolsa, sería interesante destruirla o fumigarla con cuidado de recoger las orugas que vayan cayendo los sucesivos días.
Para los dueños de las mascotas, el evitar pasear por zonas de pinos, durante los periodos de mayor riesgo, es decir últimos meses invernales y primeros primaverales, que será cuando las orugas bajen de los árboles a modo de procesión en las zonas donde haya pinos o pinos sin tratar con bolsas.