31/07/2015
De vacaciones
Para muchos este fin de semana es operación salida. Elegido el destino, reservado el hotel o la casa rural, y con las maletas listas para cargar en el coche, sólo queda tomar rumbo. Y así nos pasa muchas veces, nos olvidamos de que para nuestras mascotas también comienza algo nuevo.
El viaje de por sí es para nuestros perros una aventura, por ello es aconsejable que ejercites bien a tu perro y le permitas hacer sus necesidades antes de comenzar el viaja, para que cuando suba al coche lo haga en un estado de tranquilidad y no de nerviosismo, de forma que tanto el como tú disfrutéis y no se convierta en una odisea. Y, por supuesto, recuerda llevarle con su cinturón de seguridad: no sólo es obligatorio sino que puede ser clave.
El destino que hayas elegido es una ubicación totalmente nueva para tu mejor amigo, llena de olores desconocidos, en un nuevo territorio que explorar y en una casa, habitación o apartamento que no identifica como su nuevo hogar, por lo que es normal si esta más nervioso de lo habitual o si no levanta el hocico del suelo. De nuevo, y antes de entrar en el "nuevo" hogar, te aconsejamos que le des un paseo para que empiece a familiarizarse con todos los estímulos nuevos a los que se va a enfrentar.
De seguro durante estos días harás actividades. Si estás en la playa te bañaras y jugarás a las palas; si permiten el acceso a perros y lo llevas contigo recuerda llevar algún juguete y agua, mucha agua. Si tu elección es la montaña y, por ejemplo, haces rutas de senderismo y llevas a tu mascota, ten en cuenta que no solo la correa es importante, el agua vuelve a ser imprescindible para evitar un golpe de calor. Una buena elección para transportar el agua de tu perro son las mochilas caninas, no solo te permiten quitarte de tu propio equipaje el peso de su agua sino que, además, y lo más importante, le proporcionas un trabajo y objetivo a tu mascota. Otra útil herramienta son los zapatos caninos, es una inversión recomendable que evitará que tu perro se haga daño en las almohadillas o se le claven espigas, piedras, etc.
Por último no olvides que si estas en el proceso de educar, adiestrar o entrenar a tu mascota, que estés de vacaciones no te exime de que sigas trabajando con él o ella. Si frenas el proceso lo más probable es que des unos pasos atrás y al volver a casa debas recomenzar con ejercicios que ya teníais dominados.
¡Felices vacaciones! :)