25/06/2018
Llega el calor y con el un peligro muy grande para nuestros peludos. No solo afecta a los perros que viven en el campo ya que parques o solares tambien cuentan con estas molestas espigas... Es muy importante que despues de cada paseo miremos muy bien que nuestros compañeros no tengan ninguna clavada ya que si no nos damos cuenta la infeccion y el dolor que ocasiona puede llegar a ser grave.
Zonas mas probables donde se clavan:
OREJAS: Es el lugar más típico y conocido. Los perros se meten entre la hierba alta o juegan en el pasto y se les mete una espiga, que por su forma en seguida se desplaza hasta el fondo del oído siendo imposible verlas a simple vista. La sintomatología es muy llamativa, ya que un perro que baja a la calle estando totalmente normal de repente mantiene la cabeza girada o la sacude intensamente de forma continuada, algunos se quejan cuando les tocan la zona más baja de la oreja. Hay que acudir a la consulta lo más pronto posible para mediante la visión a través de un otoscopio y la ayuda de unas pinzas especiales extraer la espiga. Si tardamos en acudir el oído se inflamará dificultando mucho la extracción siendo necesario en muchas ocasiones medicar durante unos días para bajar la inflamación del oído de forma que podamos ver y extraer la espiga. En casos que se descuidan pueden provocarse otitis muy graves llegando a perforarse el tímpano e introducirse a través de el la espiga. Este problema se puede ver en cualquier tipo de perro, pero se observa especialmente en los que tienen las orejas caídas, siendo los reyes los cocker. Para extraer la espiga necesitamos que el perro este muy quieto y es un proceso molesto y doloroso por lo que en muchas ocasiones es necesario sedar.
NARIZ: Los perros van olfateándolo todo y al hacerlo en ocasiones aspiran una espiga. Los síntomas suelen ser estornudos continuos, que se rasquen la nariz con la pata y en ocasiones sangrado. Estas espigas son muy difíciles de extraer por la morfología interna de la nariz (cornetes nasales). Se debe de sedar al perro y con ayuda de un otoscopio que introducen en la nariz y si observan la espiga la extraen con ayuda de unas pinzas especiales. Pero ni siquiera esto es seguro, ya que hay una pequeña zona donde no se llega con el endoscopio entrando por la nariz. El problema se agrava porque el perro puede aspirar profundamente tragándose la espiga de forma que llegaría al estómago, en ocasiones muy raras pueda aspirarse e ir al pulmón. Pese a que la espiga no este en la nariz el perro puede tener síntomas durante unos cuantos días pro la irritación que provoca. Por esto cuando exploramos la nariz y no vemos la espiga nunca podemos estar seguros de si no esta la espiga o es que no llegamos a ella. En condiciones ideales siempre haríamos una endoscopia y en caso de no encontrarla una resonancia magnética pero los costes son muy elevados y en la mayoría de casos la espiga ya no esta. Si dejamos la espiga en la nariz los hongos y bacterias que suelen tener las espigas comenzaran a crecer en ese medio ideal donde están ahora (húmedo y calido) pudiendo llegar a destruir los cornetes.
ALMOHADILLAS/DEDOS: Al andar por la hierba seca es muy fácil, sobretodo en perros con el pelo largo o semilargo, que se enreden espigas y acaban clavándose introduciéndose en la carne. Los perros presentan unos granos grandes que acaban perforándose, es necesario acudir a la consulta para intentar extraer esa espiga y poner medicación para controlar la infección, inflamación y poder eliminar los posibles pequeños restos de espiga que queden.
Tambien pueden clavarse en zonas como ojos, vulva/pene, encías, etc. Vigilar a vuestro peludo despues de estar en zonas donde veas de forma directa estas espigas, zonas de hierva alta o seca y despues de segar los parques.