04/06/2026
🐂⛪📖 Resulta cuanto menos sorprendente que algunas asociaciones taurinas quieran recibir al Papa presentando la tauromaquia como una expresión ligada a la fe cristiana.
Precisamente la documentación histórica demuestra que varios papas manifestaron una postura muy crítica hacia estos espectáculos. Ya en 1567, San Pío V condenó las corridas de toros y las calificó como prácticas incompatibles con la piedad y la caridad cristianas. A lo largo de los siglos, distintos pontífices reiteraron sus reservas y llamaron a los fieles a alejarse de unos festejos que consideraban impropios de los valores cristianos.
Por eso resulta difícil entender que se pretenda utilizar la figura del Papa como símbolo de respaldo a la tauromaquia. La fe debería ser un espacio de reflexión, compasión y respeto, no una herramienta para justificar tradiciones que generan un profundo debate ético y social.
Conviene recordar que la historia de la propia Iglesia está muy lejos de ofrecer el apoyo unánime a la tauromaquia que algunos intentan transmitir. Antes de hablar en nombre del cristianismo, quizá sería conveniente leer lo que dejaron escrito quienes ocuparon la máxima autoridad de la Iglesia.